La interrupción generalizada de los programas de inmunización rutinaria en todo el mundo durante la pandemia de coronavirus está poniendo en riesgo a 80 millones de niños menores de 1 año de contraer enfermedades mortales que pueden prevenirse con vacunas, según un informe presentado el viernes por la Organización Mundial de la Salud, UNICEF y Gavi, la Alianza de Vacunas.
Los grupos realizaron encuestas en 129 países pobres y de ingresos medianos, y descubrieron que 68 de ellos habían interrumpido en cierto nivel los servicios de vacunas en clínicas y por medio de campañas de vacunación a gran escala.
Por ejemplo, las iniciativas para prevenir el sarampión se han suspendido en 27 países, entre ellos Chad y Etiopía, y los programas de prevención de la polio están suspendidos en 38 naciones, incluyendo a Pakistán y la República Democrática del Congo.
Muchos expertos en salud pública dicen que les preocupa que las muertes por enfermedades como el cólera, el rotavirus y la difteria puedan superar por mucho las provocadas por la COVID-19.
El informe destacó las advertencias sobre la polio, que hace poco prácticamente se había erradicado, una victoria conseguida con mucho esfuerzo que derivó en programas masivos de inmunización que llegaron a vacunar a millones de niños.
Seth Berkley, director ejecutivo de Gavi, afirmó que los países en vías de desarrollo habían logrado grandes avances en cuanto a la inmunización contra múltiples enfermedades en años recientes.
Antes de que se desatara la pandemia, dijo, había más niños protegidos contra enfermedades prevenibles con vacunas en más países de lo que jamás se había visto.
“Debido a la COVID-19, este gran progreso ahora está bajo amenaza, lo cual implica el riesgo de que resurjan enfermedades como el sarampión y la polio”.
Es crucial reanudar los programas de inmunización no solo para prevenir que haya más brotes de enfermedades letales, afirmó: “También garantizará que tengamos la infraestructura necesaria para administrar una posible vacuna contra la COVID-19 a una escala global”.
El problema de las tasas decrecientes de vacunas no se limita a los países en desarrollo, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades informaron que los índices de cobertura en todas las inmunizaciones infantiles entre los bebés de Míchigan habían disminuido por debajo del 50 por ciento.
La ciudad de Nueva York anunció que, durante un periodo de seis semanas del cierre de emergencia por la pandemia, la cantidad de dosis de vacunas que se habían administrado a los niños se redujo un 63 por ciento, en comparación con el mismo periodo el año pasado.