El secretario general de las Naciones Unidas, Antonio Guterres, advirtió este viernes que los recientes combates entre Turquía y las fuerzas sirias apoyadas por Rusia marcaron la fase "más alarmante" de la guerra civil de Siria en casi 10 años.
Guterres pidió un inmediato cese del fuego diciendo que el anterior período de 24 horas de enfrentamientos entre las fuerzas del gobierno turco y sirio marcó una "seria escalada de las hostilidades".
"Este es uno de los momentos más alarmantes en toda la duración del conflicto sirio. Sin una acción urgente, el riesgo de un escalamiento aún mayor crece cada hora", dijo Guterres a los periodistas y agregó: "Como siempre, los civiles están pagando el precio más grave. Cerca de un millón de personas han huido de sus hogares en los últimos tres meses. Los ataques aéreos continúan afectando escuelas e instalaciones médicas".
Guterres, quien también es exprimer ministro portugués, dijo que había estado en contacto con funcionarios de los países involucrados en el conflicto y les había comunicado "un simple mensaje: retrocedan de la frontera para evitar un nuevo escalamiento".
"También reitero mi llamado a la protección de los civiles. El conflicto en Siria pronto entrará en su décimo año. Una década de lucha no ha traído más que ruinas y miseria", añadió Guterres. "La soga sigue estrechándose, ya que las líneas del frente llegan a zonas más densamente pobladas".