Estados Unidos conmemora este 4 de julio el 250 aniversario de su independencia, una de las fechas más emblemáticas de su historia. Las celebraciones se desarrollan en diferentes ciudades con desfiles, conciertos, exhibiciones militares y espectáculos de fuegos artificiales, aunque la jornada también está marcada por el intenso calor y un panorama político dividido.
La conmemoración recuerda la firma de la Declaración de Independencia, adoptada en 1776 en Filadelfia, documento que dio origen a la nación tras separarse de la Corona británica.
Sin embargo, las altas temperaturas han obligado a modificar parte de la programación. Cerca de 160 millones de personas permanecen bajo alertas por calor extremo en el este del país y, en Washington, el tradicional desfile del 4 de julio fue cancelado por razones de seguridad.