El Gobierno de España ha decidido, de manera conjunta con Portugal, suspender los vuelos que lleguen de Reino Unido desde el día 22 de diciembre.
España y Portugal han tomado esta decisión después de que se detectara la nueva cepa del coronavirus en el Reino Unido. De este modo, solamente podrán entrar en la península ibérica ciudadanos nacionales o residentes.
La decisión acordada con las autoridades portuguesas supondrá también un reforzamiento de los controles en el paso fronterizo de Gibraltar, según informaron fuentes del Gobierno de Pedro Sánchez.
El Ejecutivo español adoptó esta medida tras haber expuesto a Bruselas la necesidad de tomar medidas coordinadas a nivel de la Unión Europea con respecto a la nueva cepa de COVID-19 detectada en el Reino Unido.
Esta nueva variante del coronavirus puede ser hasta un 70% más contagiosa, según constataron las autoridades científicas británicas y europeas, y llevó al Gobierno de Boris Johnson a confinar Londres y otras zonas del sur del país.
La mayoría de vecinos europeos tomaron en las últimas horas la decisión unilateral de cesar conexiones aéreas con el Reino Unido para evitar la importación de la cepa.