Juntos por el Perú, el partido político del izquierdista Roberto Sánchez, quien se juega voto a voto la Presidencia de Perú con la derechista Keiko Fujimori, realizó una colecta popular para recaudar fondos y buscar la anulación de 1.700 mesas de votación que, según la colectividad, beneficiarían a su rival tras presuntas irregularidades.
Con el escrutinio al 98,388 %, apenas 7.916 votos separan a Fujimori, quien gana la segunda vuelta presidencial con el 50,022 % de los sufragios, de Sánchez, que obtiene el 49,978 %.
La Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) finalizó ayer el conteo de las actas pendientes. Sin embargo, los peruanos aún están a la espera de que los jurados especiales electorales (JEE) concluyan la revisión de 1.495 actas impugnadas.
Pedido de anulación de mesas
Juntos por el Perú presentó un recurso para invalidar 1.751 mesas de sufragio en Lima y en las regiones norteñas de Lambayeque, Amazonas y Áncash. Según el partido, en esas zonas se habrían presentado presuntas irregularidades y una supuesta manipulación de actas que favorecería a Fuerza Popular, la colectividad de Fujimori.
De acuerdo con el documento, el partido identificó “indicios graves, concordantes y sistemáticos”, además de patrones repetitivos de votación en beneficio directo de Fuerza Popular en distritos de esos departamentos.