El presidente Donald Trump rompió su silencio conservado desde la noche de elección el pasado 3 de noviembre y volvió en una conferencia de prensa desde la sala de reuniones de la Casa Blanca para insistir, sin ninguna prueba, en fraude electoral.
“Si se cuentan los votos legales, yo gano fácilmente”, señaló el actual mandatario de los Estados Unidos, quien poco a poco se ha alejado de la reelección presidencial, un hecho inusual en los últimos años electorales de ese país.
“Si cuentan los votos ilegales, pueden robarnos las elecciones”, agregó el mandatario, quien ha insistido por medios legales y a través de redes sociales en detener el conteo por supuestas boletas fraudulentas enviadas por correo a algunos estados.
En ese momento, varios medios de comunicación cortaron la transmisión en vivo de la declaración y rebatieron las denuncias del mandatario porque no presentó ninguna prueba que sustentara sus afirmaciones.
"Ya he ganado de manera decisiva muchos estados críticos, incluidas victorias masivas en Florida, Iowa, Ohio”, señaló el mandatario y resaltó que el partido Republicano lleva la ventaja en las elecciones a Senado.
El presidente de los Estados Unidos ha buscado por medio de acciones legales detener los conteos de votos en estados donde ha empezado a perder terreno, pero sus denuncias han fracasado como sucedió en Pensilvania, Wisconsin y Michigan. En las últimas horas Philadelphia negó la moción presentada por el equipo jurídico de Trump.
Los medios de comunicación como CNN, MSNBC, New York Times, The Guardian y otras importantes cadenas calificaron la declaración de Trump como falsa, sin sustento y señalaron que es una medida desesperada del mandatario para cumplir sus palabra de desconocer los resultados.