Voceros de la Organización Mundial de la Salud (OMS), explicaron durante una rueda de prensa en Ginebra que las medidas restrictivas no deben levantarse con demasiada rapidez para evitar una nueva oleada de contagios en en el mundo.
"Es importante saber que la situación se desarrolla de modo distinto en diversos países y regiones, por lo cual el mundo no podrá decir en un momento que todo ha concluido, esta decisión la deberán tomar cada país y cada región concreta. Además será muy importante no levantar las medidas restrictivas demasiado temprano, para no verse otra vez en la misma situación", advirtió Christian Lindmeier.
Para la OMS, cada país debería tomar una decisión sobre el levantamiento de unas u otras limitaciones partiendo de su propia evaluación de los riesgos, pero sin ser apresurados para evitar la congestión en centros de salud.
Por otro lado, la autoridad sanitaria expresó que es urgente de fortalecer el personal de salud a nivel mundial, ya que existen importantes deficiencias en el cuerpo médico de los diferentes centros asistenciales.
Según el informe titulado 'Situación de la enfermería en el mundo 2020', el personal de enfermería representa más de la mitad del personal de salud que hay en el mundo, y presta servicios esenciales en el conjunto del sistema sanitario.
"Este informe constituye un claro recordatorio del papel insustituible que desempeñan y una llamada de atención para asegurar que reciben el apoyo que necesitan para salvaguardar la salud del mundo", ijo el Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus, Director General de la OMS.
El documento revela que el personal de enfermería cuenta actualmente con cerca de 28 millones de profesionales en todo el mundo. Las filas del personal de enfermería registraron un incremento de 4,7 millones entre 2013 y 2018. No obstante, la cifra actual sigue dejando un déficit mundial de 5,9 millones de profesionales, la mayoría en países de África, Asia Sudoriental y la Región del Mediterráneo Oriental de la OMS, así como en algunas partes de América Latina.
La OMS expresó que los países que experimentan carencias deben aumentar el número total de graduados en enfermería en un 8% anual de promedio, mejorar sus opciones de obtener empleo y retenerlo en el sistema de salud. Todo ello tendría un costo de unos US$ 10 per cápita (el conjunto de la población) al año.