El anuncio del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de que él y su mujer, Melania Trump, dieron positivo para COVID-19 ha traído varias incógnitas sobre cómo su proceso con la enfermedad afectará las elecciones previstas para el próximo 3 de noviembre, o qué puede pasar en caso de que pueda agravarse.
Este sábado a través de un video desde el Walter Reed Medical Center Trump afirmó que se encuentra "mucho mejor" y que está trabajando para "volver del todo".
"No me sentía muy bien, pero ahora me encuentro mucho mejor. Estamos trabajando duro para volver del todo. Tengo que volver porque todavía tenemos que hacer a Estados Unidos grande de nuevo", aseguró el polémico mandatario. Concluyó que los próximos días serán el "verdadero test" de su recuperación.
Trump dio positivo de la COVID-19 ¿qué pasa ahora?
Según las normas del Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos, Trump y su esposa deberán permanecer al menos 10 días en cuarentena mientras muestren síntomas.
Así mismo, la pareja debe aislarse de las demás personas en la Casa Blanca y no debe usar nada en común.
Si durante el periodo de cuarentena dejan de mostrar síntomas o dan negativo, entonces podrán salir de la cuarentena.
¿Cómo afectará la enfermedad de Trump a las elecciones?
Un mitin electoral de Trump en Florida fue cancelado y no parece probable que Trump continúe físicamente con su campaña electoral en los próximos días.
El vicepresidente Mike Pence dio negativo en su último test de la COVID-19. Existe la posibilidad de que él tome el relevo en la campaña.
Tampoco está claro si Trump acudirá al debate abierto con su rival, Joe Binden, en Miami el próximo 15 de este mes. Si hasta entonces Trump no se recupera, el debate podría ser pospuesto.
¿Qué pasará si el estado de salud de Trump se agrava?
Los oficiales de la Casa Blanca dicen que Trump sigue desempeñando su cargo a pesar de los 74 años de edad que tiene y de encontrarse dentro del grupo de la población de riesgo frente a la COVID-19.
Según el artículo adicional 25 de la Constitución estadounidense, el vicepresidente sustituye al presidente en caso de que éste comunique al Congreso su incapacidad de seguir en el cargo por razones de salud.
En caso de que Pence no pudiese sustituir a Trump, por cualquier motivo, la labor recaería sobre la presidenta de la Cámara de Representantes, la demócrata Nancy Pelosi.