Tres rondas intensas de negociaciones no han logrado aún que China y EE.UU. lleguen a un acuerdo definitivo sobre los aranceles, que por el momento van posponiendo mediante treguas, la última de las cuales vence el próximo 12 de agosto.
Las dos potencias cerraron el martes sus últimas conversaciones comerciales en Estocolmo sin que ninguna de las dos partes haya especificado qué acuerdos alcanzaron, más allá de mostrar su voluntad de seguir negociando antes de que expire la actual pausa.
En mayo, las dos partes pactaron en Ginebra esta tregua comercial de 90 días, la cual fijaba una reducción de 115 puntos porcentuales en las tasas que se habían cruzado desde principios de abril y que se tradujeron en un embargo comercial 'de facto' entre las dos mayores potencias económicas del mundo.
- Le puede interesar: "Estados Unidos vuelve a ser rico": Trump tras la imposición de nuevos aranceles
Según algunos analistas, la tregua implica que tanto Washington como Pekín están, al menos por el momento, priorizando el diálogo sobre la escalada en una guerra comercial que en abril amenazó con desordenar las cadenas de suministro y sacudir los mercados.
Las últimas conversaciones de Estocolmo se saldaron con declaraciones de buenas intenciones, como las del representante comercial estadounidense, Jamieson Greer, que las calificó de "muy productivas", o las del negociador chino Li Chenggang, que las tildó de "profundas, sinceras y constructivas".
Pero si no hay más aplazamientos y no se llega a un acuerdo antes de mediados de agosto, advirtió Greer, los aranceles sobre las importaciones chinas podrían rondar el 80 u 85 %, dependiendo del producto, como forma de corregir el actual desequilibrio comercial entre ambos países y la "sobrecapacidad" exportadora de Pekín.
Mientras, el ministro de Comercio chino, Wang Wentao, señaló que ambas partes deben "encontrarse en un punto medio" y que su país "seguirá abierto al exterior", dejando entrever un posible mayor acceso de productos estadounidenses a su mercado, al que calificó como "uno de los más grandes del mundo y con un enorme potencial".
Desacuerdos sobre el fentanilo
El encuentro en la capital sueca sigue al mantenido en Ginebra, a otro en Londres y a la conversación telefónica que mantuvieron en junio el presidente estadounidense, Donald Trump, y su homólogo chino, Xi Jinping, para limar asperezas.