La caravana Fe y Esperanza, conformada por más de 600 migrantes de Honduras, El Salvador, Guatemala, Ecuador y Haití, reanudó su camino a la frontera norte de México con Estados Unidos en medio de una lluvia provocada por los efectos de la tormenta Rachel en el Pacífico Mexicano.
Este contingente llegó el jueves pasado con unas 300 personas en movilidad y ha sumado a otros migrantes varados en la frontera sur de México con la firme intención de llegar a Estados Unidos, en medio de la presión mediática, las deportaciones masivas y el endurecimiento de las políticas antimigratorias del presidente estadounidense, Donald Trump.
Migrantes de Honduras buscan llegar a Estados Unidos
El migrante hondureño, José Zelaya, originario de San Pedro Sula, narró a EFE que salió con siete integrantes de su familia desde el pasado domingo 20 de septiembre y buscan llegar a Estados Unidos para luego regresar ayuda económica a la familia que han dejado atrás.
También, señaló que en este grupo no hay líderes más allá "del hambre, la necesidad" y advirtió que los niños y las mujeres llegarán hasta donde aguanten.
“En mi persona quiero llegar a los Estados Unidos, (...) quiero volver a llegar (a EE.UU.) tengo hijos que deje en mi país, tengo a mi mamá y a mi familia y la idea es seguir para adelante con la ayuda del pueblo mexicano”, dijo en entrevista.
Caravana migrante salió de Tapachula bajo la lluvia
Esta caravana tomó sus maletas la noche de este domingo y con bolsas plásticas de color negro taparon sus pocas pertenencias y emprendieron su camino desde el parque Bicentenario, en la ciudad fronteriza de Tapachula.