De acuerdo con el Gobierno de Venezuela, encabezado por la presidenta encargada Delcy Rodríguez, se confirmó la captura de Álex Saab, empresario colombiano que en los últimos años pasó de operar como contratista a ocupar un cargo en el Gobierno venezolano.
El dato clave no es solo el nombre, sino el lugar que ocupó. Saab fue presentado por Caracas como enviado especial en misiones de negociación y, después, nombrado ministro de Industrias y Producción Nacional.
De Barranquilla al salto empresarial
Saab nació en Barranquilla y empezó en negocios familiares ligados al sector textil. El recuento sobre esa etapa lo ubica creando fábrica y maquila, con un crecimiento rápido y, luego, un frenazo: en 1995 intentó exportar a Estados Unidos y esa salida se cerró tras un incidente aduanero en el que se halló cocaína líquida en un cargamento.
De regreso, montó una compañía de artículos publicitarios para grandes superficies y estaciones de servicio. Hacia 2009, según documentos de la época citados en investigaciones judiciales, acumuló deudas y cobros bancarios. Ahí aparece el punto de quiebre: el contacto con Álvaro Pulido, un empresario con operaciones en Venezuela.
La puerta de entrada: política y control de divisas
El aterrizaje de Saab en los círculos del chavismo se explica por conexiones políticas y por un instrumento estatal que movía millones: CADIVI, sigla de Comisión de Administración de Divisas, el sistema de control cambiario que asignaba dólares preferenciales para importaciones.
En expedientes judiciales y sanciones internacionales, la acusación sobre ese período se repite: empresas de papel, sobornos a funcionarios y uso de dólares oficiales para importaciones que terminaban convertidas en ganancia por arbitraje en mercados paralelos. Saab y Pulido quedan asociados a ese mecanismo. En 2010, un congelamiento de pagos a importadores colombianos golpeó esa vía, pero la sociedad ya estaba instalada al otro lado de la frontera.
En ese ascenso también aparece Piedad Córdoba como mediadora en la relación con el chavismo. En 2011, Saab incluso figuró en un acto binacional en el que también participó Juan Manuel Santos, ya no como un desconocido, sino como “empresario invitado”.