El bufete de abogados Westpfahl Spilker Wastl, con el apoyo de la arquidiócesis de Múnich y Freising, llevó a cabo una investigación acerca de los presuntos abusos sexuales cometidos por sacerdotes en Alemania entre los años 1945 y 2019. El extenso informe afirma que hubo 497 víctimas, en su mayoría jóvenes varones entre los 8 y 14 años de edad. Asimismo, el estudio enumera un total de 235 presuntos pederastas, entre ellos 9 diáconos y 173 sacerdotes, quienes en su mayoría no tuvieron sanciones por parte de líderes jerárquicos y una gran parte continuaron prestando atención pastoral a pesar de tener procesos investigativos en su contra.
El informe acusa al entonces arzobispo Joseph Razintger y actual papa emérito Benedicto XVI por la inacción en al menos 4 casos de abuso sexual por parte de sacerdotes. Ratzinger presidió la arquidiócesis de Munich entre los años 1977 y 1982, periodo en el cual se presume que encubrió los abusos sexuales cometidos por un sacerdote identificado como Peter H, quien al ser acusado por pedofilia fue trasladado desde el obispado de Essen al de Múnich, lugar dónde siguió cometiendo actos pederastas desde la impunidad.
Ratzinger ha rebatido estos señalamientos afirmando que no estuvo presente en la reunión de líderes eclesiásticos en la que se decidió el destino de Peter H, razón por la cual no tenía conocimiento de la gravedad de las decisiones tomadas en aquel entonces. Los autores del informe consideran poco creíbles los argumentos con lo que se defiende el papa emérito ya que se denota que no hubo “ningún interés reconocible” en actuar en concordancia con la gravedad de los casos y que Ratzinger, al ser uno de los líderes más importantes de la iglesia alemana en aquel periodo de tiempo, debía saber lo que estaba sucediendo.