Lo que debía ser una noche de celebración y música gratuita en las calles de toda Francia se convirtió en un episodio alarmante de violencia y miedo. Un total de 145 personas denunciaron haber sido víctimas de ataques con jeringas durante la Fête de la Musique, el popular festival que cada 21 de junio llena de conciertos al aire libre las principales ciudades del país. La mayoría de las víctimas fueron mujeres jóvenes, y los casos más numerosos se registraron en París y Angulema.
La Policía francesa confirmó este lunes la detención de 12 personas en relación con los ataques, conocidos como “needle spiking”, una forma de agresión en la que se utilizan jeringas para inyectar a las víctimas, presuntamente con sustancias desconocidas. La práctica, que ha generado creciente preocupación en Europa en los últimos años, vuelve a colocar a Francia en el foco de atención por la seguridad en eventos masivos.
¿Qué ocurrió durante la Fête de la Musique?
Según el Ministerio del Interior, los incidentes ocurrieron durante la noche del sábado, cuando millones de personas salieron a las calles en toda Francia para disfrutar de conciertos gratuitos. En París, las autoridades describieron las multitudes como “sin precedentes”, con una afluencia de entre tres y cuatro veces superior a lo habitual, según el jefe de la policía local, Laurent Nuñez.
Al menos 13 casos fueron confirmados solo en la capital, donde las autoridades abrieron investigaciones en torno a varios incidentes, incluyendo el de una menor de 15 años y un joven de 18, quienes reportaron haber sido pinchados y sentirse mal poco después.
Los pinchazos se realizaron, en su mayoría, en brazos, piernas o glúteos. Aún no se ha determinado si las jeringas contenían sustancias como GHB o Rohypnol, comúnmente asociadas a delitos de sumisión química. “Se están realizando pruebas toxicológicas y la investigación sigue en curso”, confirmó una portavoz del Ministerio del Interior.
Una ola de pánico y denuncias
Los ataques provocaron pánico en varias ciudades, especialmente en París y Angulema, donde decenas de personas acudieron a hospitales y centros médicos con síntomas de mareo, debilidad o confusión. Los reportes médicos aún no confirman la presencia de drogas en los sistemas de las víctimas, pero la similitud de los testimonios ha llevado a las autoridades a tomar medidas urgentes.