En el Centro Espacial Kennedy de la NASA, en Florida, opera una de las máquinas más impresionantes del mundo: el Crawler-Transporter, conocido como ‘Crawler’, un vehículo diseñado para trasladar cohetes y naves espaciales hasta la plataforma de lanzamiento.
Desde hace casi 60 años, estas enormes estructuras han sido fundamentales en los programas espaciales de Estados Unidos. Construidos en 1965, los ‘Crawler’ fueron creados inicialmente para transportar el cohete Saturno V durante las misiones Apolo hacia la Luna.
Cada uno de estos vehículos tiene dimensiones comparables a un campo de béisbol y está impulsado por motores similares a los de locomotoras, junto con grandes generadores eléctricos. Su función es levantar las plataformas de lanzamiento móviles y desplazarlas lentamente hasta el punto de despegue.
Tras el fin del programa Apolo y Skylab, continuaron operando durante tres décadas en el traslado de los transbordadores espaciales. Hoy, siguen siendo piezas clave en la nueva generación de misiones espaciales.
Clave en el programa Artemis
El Crawler-Transporter 2 (CT-2) ha sido adaptado para soportar el peso del Sistema de Lanzamiento Espacial (SLS) y la cápsula Orión, utilizados en las misiones Artemis, que buscan llevar nuevamente astronautas a la Luna y, en el futuro, a Marte.
A pesar de tener más de 50 años, este vehículo ha sido modernizado para extender su vida útil y aumentar su capacidad. Actualmente puede transportar hasta 18 millones de libras, un 50% más que su diseño original.