El primer ministro de Reino Unido, Boris Johnson, fue llevado en la noche de este lunes a cuidados intensivos, justo diez días después de ser diagnosticado con el coronavirus.
Actualmente se encuentra estable, pero su caso llama la atención precisamente por su comportamiento durante la pandemia. Aquí, un breve recuento de sus reacciones:
El 28 de febrero, Johnson visitó un hospital y se tomó fotos con los pacientes de COVID-19.
El 3 de marzo, dijo: "Estuve en un hospital con varios pacientes con coronavirus anoche. Les di la mano y les seguiré dando la mano”.
El 6 de marzo Johnson dijo que luego de la primera muerte por coronavirus en el país las cosas seguirían igual y aconsejó a los británicos lavarse las manos durante 20 segundos.
El 9 de marzo, el primer ministro se reunió con su prometida, quien está embarazada, Carrie Symonds, con la reina Isabel II, el príncipe Carlos y otros miembros de la familia real, con motivo del Día de la Commonwealth.
El 11 de marzo, presidió la reunión semanal del gabinete, asistió a la sesión de preguntas al primer ministro en el Parlamento y celebró la reunión semanal regular con la reina. Esta fue la última reunión cara a cara del primer ministro con la reina.
El 12 de marzo, dijo en una conferencia de prensa sobre el COVID-19: "Debo hablarles sinceramente. Muchas familias perderán a sus seres queridos…", al afirmar que el país experimentaba una de las peores crisis de salud pública.
El 16 de marzo, el líder británico llamó al público a no tener contacto con otros y a cancelar todos los viajes innecesarios.
El 17 de marzo, Johnson anunció un paquete de apoyo de USD 410 mil millones para las empresas afectadas por el coronavirus.
El 18 de marzo, anunció que todas las escuelas en Reino Unido serían cerradas a partir del 20 de marzo y hasta próximo aviso.
El 19 de marzo, el líder británico dijo que el curso de la crisis del coronavirus en Gran Bretaña podría cambiar en 12 semanas.