Más de medio siglo después de la última misión Apolo, la humanidad está a punto de regresar a la órbita de la Luna. Artemis II, la apuesta más ambiciosa de la NASA en décadas, ya tiene todo listo para despegar.
El lanzamiento está programado para este miércoles desde el Centro Espacial Kennedy, en Florida, donde el cohete SLS y la nave Orión permanecen en la plataforma a la espera de la cuenta final. A un día del despegue, la agencia estadounidense asegura que no hay preocupaciones mayores y que las condiciones, en general, son favorables.
La cuenta regresiva comenzó oficialmente el lunes, con un 80 por ciento de probabilidad de buen clima. Aunque se han registrado lluvias recientes en el sur de Florida, las previsiones para el momento del lanzamiento contemplan apenas un 20 por ciento de precipitaciones, con los vientos y la nubosidad como principales variables a monitorear.
Si las condiciones cambian, la NASA tiene listas ventanas alternativas hasta el 6 de abril, y una nueva oportunidad a finales de mes en caso de ser necesario.
A bordo viajarán cuatro astronautas, Reid Wiseman, Christina Koch y Victor Glover, de la NASA, y Jeremy Hansen, de la Agencia Espacial Canadiense. Entre todos acumulan más de 600 días en el espacio, pero esta misión los llevará mucho más lejos que cualquier experiencia previa.
Artemis II tendrá una duración aproximada de diez días y está diseñada para convertirse en la misión tripulada que más se aleje de la Tierra, superando incluso las distancias alcanzadas por el Apolo 13. Durante el recorrido, la tripulación podrá observar la cara oculta de la Luna, un hito que solo ha sido alcanzado por unas pocas misiones en la historia.