Un desconocido retrato del conde-duque de Olivares, atribuido a Diego Velázquez, fue localizado en una colección privada de España, según informó el director del Instituto de Artes de Detroit, Salvador Salort-Pons, quien publicó el hallazgo en la revista Ars Magazine.
Un hallazgo tras 25 años de búsqueda
Salort-Pons llevaba 25 años tras la pista de esta obra. El interés surgió cuando realizaba su doctorado en Historia del Arte en Italia y encontró documentación que mencionaba la existencia del cuadro, relató a EFE.
A finales del año pasado, recibió un correo de los propietarios de una colección privada en España, quienes lo invitaron a examinar una pintura. Después de someterla a varios estudios, llegó a la conclusión de que se trataba de aquel retrato que hasta entonces no había sido localizado ni estudiado.
El hallazgo representa un “cierre de círculo” a nivel personal para el experto y un paso importante para “entender mejor la técnica y el desarrollo pictórico de Velázquez” durante sus primeros años en Madrid, un periodo del que, según explicó, “no hay tantas obras documentadas”.
De acuerdo con Salort-Pons, el retrato, titulado Conde-duque de Olivares con armadura, data de 1626, poco después de la llegada de Velázquez a Madrid desde Sevilla para trabajar al servicio del rey Felipe IV.
La obra fue entregada como regalo al legado papal que había viajado de manera extraordinaria a Madrid y formó parte de un encargo que también incluía un retrato de Francesco Barberini, cardenal y sobrino del papa Urbano VIII, explicó el historiador.
La pieza permaneció en la colección Barberini hasta finales del siglo XVII. Sin embargo, todavía se desconoce el recorrido que siguió hasta llegar a la colección privada española en la que fue localizada.