Tomar la decisión correcta a veces cuesta, porque no se sabe qué pueda pasar más adelante. Simplemente hay que arriesgarse y hacerlo.
En la vida, como en el deporte, el primer obstáculo es uno mismo. Pues los propios pensamientos adversos tienden a derribar los sueños anhelados.
Sin embargo para eso se trabaja día y noche. Para superar los obstáculos que el destino nos muestra antes de llegar a la meta.
Así ha sido la vida de Sofía Gómez Uribe. Una mujer de pasos firmes que no se queda con lo simple. Le gusta lo extraño y diferente. Más allá de si es común o no, lo hace.
Ser la número uno es su lema de vida que lleva tatuado en su mente.
"Siempre he practicado deportes raros, pero los hacía porque me gustaba. Los veía como un reto y quería ser siempre la mejor en el país, en el mundo. Donde fuera" , manifestó en diálogo con KienyKe.com.
"Nunca me imaginé que la gente iba a conocer la apnea por mí": Sofía Gómez.
Con nueve años de edad empezó a mostrar su gusto por los deportes acuáticos. Inició con nado sincronizado y después con natación con aletas antes de profundizar su talento en el deporte, por el cual se le reconoce.
Una casualidad de la vida la condujo a convertirse en la mejor apneísta del país.
"Un día mientras hacíamos los entrenamientos de natación con aletas el entrenador nos enseñó algunos ejercicios de respiración. Al final nos pidió que hiciéramos una distancia máxima en la piscina y yo ese día hice 100 metros".
"Eso es un montón para alguien que nunca ha hecho apnea": Sofía Gómez.
Su vida tomó un giro de 180 grados.
Con 19 años de edad empezó a dar sus primeros pataleos.
En 2016 se graduó de la universidad y decidió darle una oportunidad al deporte. Dirección de vida que no gustó del todo en su familia.
"¿Qué necesidad de hacer este deporte tan riesgoso y extremo? Le pagamos cinco años de universidad, ¿y usted se va a poner a hacer otras cosas?", le comentaron sus padres.
Los entrenamientos se convirtieron en su prioridad y el mar en su segundo hogar. Sabía que el talento estaba, solo tenía que fortalecerlo.
Firme en su posición, les reiteró: "Denme un año. Si me va muy mal y me estoy muriendo de hambre yo me pongo a trabajar como ingeniera".
Hoy es el día en que el nombre de Sofía Gómez Uribe ocupa las portadas y páginas principales de los medios al ser la mejor de Colombia en su disciplina.
Su entrega y dedicación trajeron consigo récords, logros y reconocimientos.
Esos sueños que visualizó en sus inicios y que construyó a punta de carácter y disciplina se hicieron realidad para orgullo de sí misma y su familia.
Sayuri Kinoshita, un ejemplo a seguir
En la vida siempre hay una inspiración platónica. Seres como los mismos padres o deportistas de primer nivel se convierten en esa imagen que impulsa a dar el primer paso hacia la meta.
Para Sofía lo es la japonesa Sayuri Kinoshita, quien el 15 de julio de 2019 falleció tras caer al vacío en su casa.
"Era una mujer que siempre iba al mar con una sonrisa en la cara. Siempre salía sonriendo y feliz porque había alcanzado lo que quería ser", contó.
"Ella es mi inspiración. Me gustaría llegar a ser como ella": Sofía Gómez.
El mar: más allá de un lugar, una conexión
El mar, ese inmenso lugar sin límites que para muchos es solo un espacio más del planeta, lo es todo para Sofía.
"Es tranquilidad y felicidad. Es sentir la paz. Tu ego y grandeza los dejas afuera porque sabes que el mar es el que manda".