Eran adictos a pelear hasta que ella mató a su esposo

Para los residentes del barrio Olaya Herrera, al suroriente de Cartagena, no les era extraño escuchar las peleas entre Álvaro Aruza Jiménez, de 43 años, y Ailuz Márquez, de 29, quienes tenían un

Para los residentes del barrio Olaya Herrera, al suroriente de Cartagena, no les era extraño escuchar las peleas entre Álvaro Aruza Jiménez, de 43 años, y Ailuz Márquez, de 29, quienes tenían una relación sentimental desde hace un año. “No sean metidos que nosotros resolvemos nuestros problemas”, respondía la pareja cuando los vecinos llamaban a la policía. Aruza, quien tenía cuatro hijos de una relación anterior y se desempeñaba como técnico contratista de Surtigax desde hace cinco años, había abandonado a su esposa para sostener una relación con Ailuz. “Ella le destruyó el matrimonio y se le metió por los ojos. Nadie pudo decirle nada y al poco tiempo se fueron a vivir juntos”, contó a KienyKe.com César Jiménez, tío de la víctima. La pareja era proveniente de La Candelaria, Bolívar, donde se conocían desde hace varios años pero solo a principios del 2013 iniciaron una relación. De esa unión nació un niño, quien tiene tres meses de edad. Ailuz también tenía tres hijos de otra relación. “Se los regalaba a los papás. No es una mujer responsable”, contó una vecina, quien además afirmó que la presunta asesina no tenía un trabajo estable. Una relación tormentosa En una ocasión contó una vecina, quien no quiso revelar su identidad, que escuchó una pelea y palabras de grueso calibre entre la pareja. Se tiraban platos, palos y lo que estuvieran al alcance, dijo. Al parecer no había una víctima, los dos eran agresores. Cuando los vecinos se acercaban a aconsejarles que no discutieran, sobre todo por la presencia del hijo de la pareja, se olvidaban de la pelea y la emprendían en contra del vecino. Algunas veces reclamaban su derecho a la intimidad y en otras, les decían improperios a quienes tuvieran la osadía de decirles algo. “A los dos les gustaba el trago por igual. Por lo general, siempre que se peleaban habían sido visto tomados”, cuenta la vecina.  Dice que al otro día, o incluso un par de horas después de las pelea, la pareja se comportaba como si nada hubiera pasado. La escena se volvía a repetir a los pocos días. “Después se los miraba comprando en la tierra cogidos de la mano o cariñosos”. Ailuz Márquez Fuentes, asesina a su esposo Esta fue la fotografía tomada por uno de los uniformados luego que se levantara el cuerpo de Álvaro.  La última pelea En la tarde del viernes pasado, la pareja dejó el bebé al cuidado de una vecina y se fueron al sector de la La Candelaria con la intención de tomar unos tragos y ver el partido de la Selección Colombia contra Brasil. A eso de las nueve de la noche Álvaró y Aíluz regresaron a su vivienda, visiblemente embriagados y discutiendo, reveló El Universal de Cartagena. Luego se encerraron en  la casa y comenzó una pelea más. Los vecinos los escucharon pero no les prestaron mayor atención. Sin embargo, media hora después, Ailuz  salió de la vivienda con el rostro amoratado, las manos manchadas de sangre y gritando que estaba arrepentida por haber asesinado a su marido. “Lo maté pero no quería”, gritaba la mujer. En efecto, los patrulleros que atendieron el caso encontraron a Álvaro Aruza tendido en el suelo y con una herida en el cuello, mientras Ailuz Márquez se entregó a las autoridades, pero luego fue liberada, puesto que la agresión fue en defensa propia, aunque sigue vinculada a la investigación. Para César Jiménez las peleas de la pareja siempre tenían relación con el dinero. Según el familiar ese día a su sobrino le habían pagado el salario junto con la prima, alrededor de un millón seiscientos mil pesos. “No apareció el dinero. Solo encontramos el desprendible del pago. En la taberna sólo habían pagado 60 mil pesos”, dice. Jiménez afirma que Ailuz solo le interesaba que los hombres le dieran dinero pero que ella no le gustaba trabajar. Entonces, siempre que le pegaban a su sobrino, había una discusión, dice. “Es una bandida y ahora está libre con la excusa que fue defensa propia”.