El cerebro humano es el órgano más maravilloso de la creación, pero al mismo tiempo el más misterioso. Momento a momento, las actuales neurociencias descubren elementos increíbles de su funcionamiento. Sin embargo, como todo lo grande, debe basarse en lo simple, quiero enseñarles algunas de mis técnicas prácticas para reprogramar la mente de forma positiva y alcanzar todo lo que desean.
Uno de mis grandes ejemplos en la vida fue el productor de cine, animador, dibujador y caricaturista Walt Disney, quien afirmaba: “si lo sueñas es posible”. Con esas sabias palabras, logró construir un imperio económico basado en los principios y valores de los seres humanos, a través de las metáforas y enseñanzas, que aparecen en sus producciones televisivas y cinematográficas.
La pregunta que me planteo y quisiera que ustedes también lo hicieran es: ¿cómo este y muchos otros grandes hombres de la historia lograron triunfar? La respuesta es muy sencilla y es por medio del cerebro. Ese grandioso computador donde se encuentran archivadas todas las sensaciones y el conocimiento adquirido por la experiencia, algunas positivas y otras negativas, las cuales estimulan la corteza cerebral. De ahí que, la respuesta a ese estímulo, determina la actitud frente a la vida y la forma de comportamiento de todos nosotros.
La mente es como una grabadora, cuyo propósito es ir dejando todo impreso junto con las conexiones entre los neurotransmisores, que producen reacciones. Así pues, esos grandes hombres, lo primero que aprendieron fue a conocerse a sí mismos, después a su propio cerebro y luego a controlar su complicado mecanismo.
Lo primero que le enseño a mis asesorados, es entrenarlos para eliminar las limitaciones, complejos y obstáculos que, en forma de miedos, fobias, e inhibiciones, impiden el acceso a su mente subconsciente. La mente consciente, está conectada a la mente subconsciente y las carpetas informativas de la experiencia, reposan en el inconsciente.
Con un entrenamiento adecuado, se puede conectar estos tres niveles mentales y reconocer la función de cada una de estas partes. De esa forma, podremos controlar los pensamientos en cualquier situación que nos depare la vida. También, en talleres y cursos, guío a las personas para el manejo adecuado de la reprogramación mental positiva hacia el dinero. Ese es el gran secreto, activar este mecanismo, ejercitarlo diariamente y aprovechar tu propia mente para el beneficio personal.
Pregúntate: ¿tienes algún bloqueo emocional? Recuerda que por ese bloqueo, no fluye el dinero que necesitas. Ante todo, debes poseer la capacidad para realizar todas tus metas, lo que pasa es que no has sido lo suficientemente constante para averiguar los extraordinarios poderes que posees. Al no conocer tu mente, haz utilizado la misma en forma muy limitada y la mayor parte de sus procesos mentales, han sido el resultado de respuestas a estímulos que afectan los sentidos sin ningún control consciente.
La energía mental bien dirigida puede cambiar tu vida orientándola totalmente al éxito, que no es otra que la confianza en sí mismos. Estos triunfadores, no confían en la suerte, ni en adivinos y mucho menos en el destino, solamente en el poder dentro de cada uno que siempre está a la disposición de servirle, haciendo de usted un ser dinámico y emprendedor.
Son muchas las personas que he ayudado y a las cuales he logrado ayudarlos a transformar su personalidad insegura, en dinámica y optimista, generando tanta confianza en sus decisiones que no solamente su salud integral ha mejorado, sino también han logrado alcanzar metas económicas inimaginables y fluidez financiera.
Quiero enseñarles a utilizar ese sexto y séptimo sentido, que algunos sabios llaman: intuición y percepción extrasensorial. Esa voz interna que, no se escucha con los oídos, pero se siente en el corazón y es la fuente de nuevos conocimientos, los cuales ayudan a ver con claridad el camino a seguir diariamente.
Un regalo de Dios, que se puede aprender a potencializar y por increíble que parezca, esa intuición los ayudará a conocerse mejor, logrando entender óptimamente a los demás, mejorando las relaciones interpersonales y su calidad de vida.