Un sabio proverbio oriental afirma: “Eres lo que piensas y lo que comes“. Para adelgazar sin sufrimiento y conservar un cuerpo esbelto, en la actualidad se están aplicando con éxito diversas técnicas de auto hipnosis.
El poder de la mente es capaz de engordar a la persona o adelgazarla, pues siempre está creando o destruyendo cosas, de ahí la importancia de encausar los pensamientos en forma creativa y positiva.
Mi intención es darles algunas claves para aprender a adelgazar con hipnosis y auto hipnosis, logrando una superación armónica y activa para la consecución de las metas y objetivos a favor del bienestar integral del cuerpo, la mente y las emociones.
Autoimagen y sugestión hipnótica
La clave para adelgazar sanamente radica, no sólo en el control mental y la autosugestión positiva, sino también, en el método o sistema que ponga en actividad los procesos químicos del cuerpo, para diluir y quemar la grasa, que al acumularse produce excesos.
El desorden del metabolismo alimenticio, es la causa principal de estos niveles por el estrés y la ansiedad. La grasa debe convertirse en energía y calor, pero en algunos organismos se almacena por culpa del mal funcionamiento de las glándulas endocrinas.
Estas glándulas fueron afectadas años atrás a causa de una alimentación inadecuada. Por esta razón, la mejor elección debe ser la de aprender a nutrirse inteligentemente con una dieta sugerida por un profesional y reforzada a través de un entrenamiento mental personalizado.
Alimentarse bien y habituar el cuerpo a un rediseño armónico es importante, pero es en la mente donde se forja verdaderamente el cambio. El sobrepeso es una manifestación de la represión de los sentimientos negativos y es indispensable superarlos haciendo de la autoestima el motor de superación.
Por eso, es fundamental tener presente que, la voluntad bien encausada y disciplinadamente fortalecida, rige la existencia de la energía y por medio de ella se puede establecer una reingeniería de la figura física siguiendo estos prácticos consejos:
* Ante todo, revisa mentalmente el peso que deseas bajar. Recuerda que, en ocasiones, tu mente fija como normal un peso anormal. De esta manera, es primordial proyectar rebajar los kilos que sean necesarios para sentirse bien, pues imaginar es la mitad del camino.
* Repite esta frase con frecuencia: “Cada día que pasa, bajo más y más de peso, sintiéndome mejor y mejor”. Haz este ejercicio varias veces al día, mirándote fijamente a los ojos frente a un espejo. Procura no distraerte con ruidos o pensamientos distintos a la frase. Al repetirla lentamente te acostumbrarás a creer y sentir lo que estás afirmando.
* Imagina la silueta sana que deseas tener. Visualízate de una manera ágil, libre, ligera, hermosa y no temas sentirlo en tu interior. Cada noche, dedica 15 minutos a verte en forma estable a nivel emocional y adelgazando.
* Dialoga en voz alta con todo tu cuerpo empezando por los pies y envía a todas las zonas corporales mensajes de amistad, consideración, cariño y amabilidad. No te saltes ninguna zona, pues el cerebro a veces niega la existencia de lo que no quiere ver. A este fenómeno se le denomina «zona negra» y consiste en la negación de una o varias partes del cuerpo con las
cuales se está inconforme. Continúa el diálogo con las pantorrillas, las rodillas, los muslos, las caderas y el abdomen hasta llegar a la cabeza. Repite este ejercicio dos veces por semana, durante mínimo una hora para obtener resultados positivos.