En la búsqueda constante del ser humano por comprender su lugar en el mundo, uno de los aspectos más profundos y significativos es el conocimiento interior. Este sendero introspectivo no sólo nos permite descubrir quiénes somos en esencia, sino también, nos brinda la sabiduría necesaria para vivir de manera auténtica y plena. El conocimiento interior se refiere a la comprensión profunda de nuestros pensamientos, emociones, valores y creencias, y cómo estos elementos influyen en nuestras decisiones y acciones diarias.
A lo largo de la historia, filósofos, místicos y psicólogos han explorado las dimensiones del ser interior, destacando su importancia para el bienestar y el crecimiento personal. La meditación y la reflexión son herramientas fundamentales en este proceso, permitiéndonos desentrañar los patrones de comportamiento que nos limitan y descubrir las fortalezas y virtudes que nos impulsan.
En este artículo quiero invitar a nuestros queridos lectores de la sección Konciencia de Kienyke.com a explorar las distintas facetas del conocimiento interior. Por eso, quiero ofrecerles mi propio testimonio para alentarlos a mirar dentro de sí mismos con valentía y curiosidad, con la intención de encontrar las respuestas que sólo pueden surgir desde adentro y son la base de la felicidad, serenidad y la paz.
Abriendo la ventana hacia mi interior
Ya estamos a mitad de año y el tiempo transcurre a una inusitada velocidad. Hoy quiero hacer un alto en el camino, para iniciar un examen de conciencia que me ayude en la aventura del encuentro conmigo mismo. Una travesía interior cuyo mapa de ruta es saber quién soy, lo que realmente quiero y cómo lograrlo, pues al no tener claras estas respuestas, limito las posibilidades del derecho natural que tengo para vivir una existencia plena.
La raíz de mis vacíos emocionales, han sido una falta de conexión espiritual, que en algunas ocasiones me enfermaron física y mentalmente, habilitando el sufrimiento innecesario por la incapacidad de perdonarme a mí mismo y desde la orilla del resentimiento no poder perdonar a los demás.
Así mismo, he llevado el peso de las máscaras sociales y personales que he usado, para sobrevivir a un entorno competitivo, consumista y agresivo, perdiendo en este espejismo mi autenticidad, al dejarme poseer y desbordar por los deseos esclavizantes de poder económico, relaciones afectivas, aprobación y reconocimiento de otras personas, empleando un exceso de energía por la obsesión de lograr metas y objetivos, cargados de exageradas expectativas, motivadas en gran parte por el ego y la creencia de que todo lo puedo lograr solo, sin la ayuda de nadie.
El dolor muchas veces es el mejor maestro, pues nos hace tomar conciencia de la misión que tenemos en el mundo, aceptando desde la madurez y humildad nuestros defectos de carácter para corregirlos, superarlos y lograr una versión de nosotros mismos más sana.
Por eso, desde mi necesidad de trascendencia, he realizado una inmersión personal en diferentes corrientes filosóficas, existenciales, religiosas y esotéricas, cambiando el lenguaje de la mente por el del corazón, descubriendo que la búsqueda del amor incondicional, comienza por valorarme y cuidar de mí, para que libre de culpas, miedos o represiones, pueda ayudar a mis asesorados sin juzgarlos y mucho menos excluirlos por sus creencias, pensamientos políticos o tendencias personales.
En mi calidad de Coach de vida y Logoterapeuta les acompaño en el camino de encontrar dentro de sí mismos preguntas y respuestas, que produzcan cambios positivos en sus hábitos y los inviten a repotencializar sus talentos y habilidades, alcanzando una transformación esencial en la vida.
He descubierto que el sentido de la vida, no es otro que el de aprender a vivirla, enseñar lo aprendido y gozar la libertad que da el servir a los demás. Por esta razón, quiero que a través de estos pensamientos sencillos y profundos, logren conectarse al silencio del alma y sin juicios ni temor, observen su propio mundo interior.
Ahora, desde una nueva perspectiva sencilla y humilde, cada uno, tome la decisión de superar los defectos de carácter que les impide ser felices y a su vez, dejarse cuidar y guiar por un Poder Superior, que a pesar de nuestras debilidades y desaciertos nos ama y acepta, tal y como somos.
Ego:
- Cuando ves tu rostro reflejado en el espejo ¿ves la máscara que estás usando para ocultarte de ti mismo?