Santa Marta no solo se ha preparado para celebrar su historia, sino para proyectarse hacia el futuro. En el marco de sus 500 años, la ciudad ha dado pasos firmes para consolidarse como un destino internacional competitivo y sostenible. Como samaria, y desde mi rol al frente de ProColombia, he tenido el privilegio de acompañar este proceso con el convencimiento de que el mejor homenaje que podemos hacerle es abrirle las puertas del mundo.
Desde 2022, Santa Marta ha tenido un crecimiento sostenido en la llegada de viajeros internacionales: 44.321 en 2022, 50.521 en 2023 y 58.264 en 2024, lo que representa un aumento acumulado de más del 31,5%. Solo entre enero y abril de este año, ya recibió 26.261 viajeros internacionales, frente a 19.969 en el mismo periodo del año anterior. Este comportamiento responde a una estrategia articulada para visibilizar sus riquezas y posicionarla en escenarios globales.
Nuestro objetivo es atraer viajeros internacionales con un alto nivel de gasto, que dinamicen la economía local. Por eso, desde ProColombia hemos priorizado nichos estratégicos como el turismo de romance, el buceo, el avistamiento de aves y los viajes de incentivos. En todos estos segmentos se han realizado acciones promocionales como viajes de familiarización y de prensa en la ciudad, acercando la oferta local a compradores clave.
Uno de los logros más significativos en este camino fue haber traído a Santa Marta el XI Foro Iberoamericano de Turismo Sostenible (FITS), el pasado 14 y 15 de mayo. Reunió a expertos de más de 20 países y fue el resultado de un esfuerzo conjunto entre instituciones. Desde ProColombia, fue nuestro mayor aporte a esta conmemoración y una oportunidad invaluable para mostrar el compromiso de la región con un turismo responsable y consciente.
Este enfoque se refuerza con la sostenibilidad como pilar de desarrollo. A través de diversas iniciativas, hemos buscado consolidar una oferta turística que combine competitividad y responsabilidad ambiental. Un ejemplo es la certificación internacional Blue Flag, que reconoce playas con altos estándares de calidad del agua, seguridad y educación ambiental. La primera playa en obtener este sello en Colombia fue Bello Horizonte, concesionada al Hotel Zuana. Desde entonces, el país suma más de ocho playas certificadas, gracias al trabajo articulado con Acodal.