La palabra fracaso parece haberse impregnado en Atlético Nacional, el equipo más ganador de Colombia. En los últimos años, el club ‘verdolaga’ ha estado lejos de cumplir las expectativas que genera el tan solo pronunciar su nombre, y esto se debe a un conjunto de malas decisiones, preguntas sin respuestas, bajos rendimientos, entre otros factores de los que nadie se hace responsable.
Con la eliminación del equipo paisa de la fase previa de la Copa Libertadores, ya son cuatro ediciones sin una actuación medianamente decente en torneos internacionales, la última fue en 2018 cuando quedó eliminado por Atlético Tucumán en octavos de final. A este preocupante dato, lo acompañan los ya cinco años sin ganar un título de liga, lo que equivale a más de seis torneos locales.
En el mundo del fútbol nadie le puede decir al hincha que no se ilusione, que no sueñe con conseguir una gran gesta, y menos si se trata de Atlético Nacional, un equipo con pergaminos que lo ha logrado en repetidas ocasiones. Sin embargo, la realidad indicaba otra cosa y es que había más bien poco para ilusionarse.
Luego de la temprana eliminación de los cuadrangulares finales de la Liga BetPlay Dimayor II urgían cambios estructurales por la pobre actuación del ‘verdolaga’. El título de Copa Colombia no era suficiente para una hinchada ávida de triunfos importantes. No obstante, la dirigencia encabezada por el presidente Emilio Gutiérrez se la jugó por la ratificación de Alejandro Restrepo, primer error en una serie de errores.
Nadie desconoce la preparación del profesor Restrepo, de hecho el equipo tuvo un gran rendimiento en el todos contra todos donde se clasificó primero con varias fechas de antelación, pero en el momento de ratificarlo el equipo se derrumbó. Perdió con Millonarios como local, su participación en cuadrangulares fue bastante mediocre, y las soluciones desde el banco nunca aparecieron.
El fin del campeonato anterior era el momento indicado para un cambio de entrenador, alguien con pergaminos que al menos brinde soluciones en momentos importantes. Sin embargo, la dirigencia apostó por darle continuidad a Alejandro Restrepo y decidieron acompañarlo de Carlos ‘el piscis’ Restrepo, segundo error en una serie de errores.
El nombre del ‘piscis’ Restrepo desde un principio no agradó. Uno de los cuestionamientos constantes a Alejandro Restrepo era el hecho de que cuando su equipo se ponía en ventaja, realizaba un fútbol mezquino y peligroso, ya que retrasaba el equipo y apostaba por mantener esa diferencia mínima; en varias oportunidades le salió caro.
Con ‘piscis’ los antecedentes no eran los mejores. Su paso por selecciones Colombia juveniles no son recordados justamente por practicar un fútbol vistoso y ofensivo, al contrario, en muchas veces se le acusó de realizar cambios ‘miedosos’.
Con la llegada del nuevo asistente, las esperanzas de la hinchada estaban puestas en el mercado de pases, en que llegaran jugadores importantes en posiciones que se necesitaban, esto nunca ocurrió. Tercer error en una serie de errores.
De Nacional se dice constantemente que tiene la mejor nómina del país, y sin duda está entre las mejores, pero este semestre para pelear en el plano internacional hicieron falta refuerzos de jerarquía que permitieran soñar con un proyecto ambicioso.
Nuevamente la dirigencia encabezada por Emilio Gutiérrez y Sebastián Lopera, decidió apostar por darle continuidad a los arqueros Aldair Quintana y Kevin Mier. En el caso del primero, cometió errores importantes en varios tramos del campeonato, además el audio filtrado en el que no se expresa en los mejores términos hacia la hinchada de Nacional, terminó de romper la relación. Mientras que Mier, es un arquero joven el cual en las pocas oportunidades que había recibido, también cometió errores.