En el marco del Día Internacional de las Telecomunicaciones y de la Sociedad de la Información (TIC), la Organización de las Naciones Unidas nos invita a reflexionar sobre el impacto que estas tienen en el mantenimiento de la salud y el envejecimiento saludablei, una discusión sumamente importante que nos lleva a pensar en los avances y retos que tenemos en el país en materia de telesalud, como parte de la transformación digital a la que nos ha llevado la pandemia.
La incorporación de las tecnologías digitales innovadoras para la salud, como Internet, informática avanzada, ciencia de datos, inteligencia artificial y robótica, entre otras, supone una verdadera transformación, que debe estar acompañada de estrategias específicas para la implementación de dichos procesos. Así lo determina el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), al considerar la telemedicina como la provisión de servicios de salud a distancia, que permite conectar pacientes con profesionales de la salud, no solo facilitando consultas médicas, sino también impactando positivamente campañas y servicios de promoción, prevención, diagnóstico, tratamiento y rehabilitación.
La pandemia tuvo un papel protagónico como catalizador del cambio de la salud digital, abriendo la oportunidad para una mayor receptividad frente a la interacción virtual, por ejemplo de acuerdo con el Ministerio de Salud y Protección Social, entre marzo de 2020 y noviembre de 2021 se brindaron más de 127 millones de atenciones entre teleorientaciones y teleconsultas en el paísiii y no podemos perder este impulso: debemos seguir fortaleciendo la digitalización de la salud en Colombia, donde la conectividad, la educación y la interoperabilidad serán claves en este desarrollo.
En Colombia hemos realizado importantes esfuerzos en materia de conectividad, pero aún tenemos la oportunidad de alcanzar el mayor potencial posible, para conectar a poblaciones geográficamente dispersas y que requieren poder gestionar su acceso a la telesalud desde diferentes frentes.
Por otro lado, para aprovechar al máximo los beneficios que las TIC tienen para ofrecer en materia de salud, debemos fortalecer la educación en telemedicina y telesalud, pues supone el uso de nuevos esquemas, procesos y tecnologías, que exigen a pacientes, profesionales de la salud e instituciones estar informados y capacitados.