Las elecciones presidenciales de 2022 estarán marcadas por un fenómeno nuevo: La rebelión de los líderes políticos regionales. Quieren descentralizar el debate electoral. Ponerle pausa a lo que muchos han bautizado como el bogocentrismo.
Interpretan que hay un cansancio. Siempre se destaca un escenario que privilegia el centralismo, con una mirada distante a sus regiones. Es como si existieran dos naciones. O tal vez en la práctica así sea.
Las nuevas y hasta las antiguas demandas ciudadanas, exigen y reclaman ser escuchadas. Gente que no olvida el momento tan complejo por el que atraviesan. De la acertada interpretación del actual clima social, dependerá el futuro electoral.
Hay tres liderazgos que no pueden ser ignorados. Todo lo contrario, serán protagonistas en las presidenciales de 2022. Los ex alcaldes de Barranquilla, Medellín y Bogotá, Alex Char, Federico Gutiérrez y Enrique Peñalosa, se constituyen en una fuerza movilizadora y energía política. Saben lo que es eficacia, no solo electoral, también de gestión en sus diferentes ciudades.
Afrontamos tiempos de incertidumbre sobre el futuro. Estos actores políticos buscan construir nuevos consensos y edificar una opción con un discurso más cercano al ámbito regional. Entienden y comprenden, pero interpretan lo que realmente pasa en las ciudades.
La hegemonía centralista acusa desgaste y desencanto. ¿Es el momento de consolidar líderes desde las regiones? Es posible que se consolide, sin el voto descentralizado no hay paraíso electoral. Bogotá sola no pone presidentes.