El Central Park es una obra monumental, extraordinaria. Un parque Urbano para todos de cerca de un millón de metros2, es una obra que no se repetirá en los próximos 100 años. Sugiero al Gobernador Aníbal, con afecto y respeto, que ordene terminarla lo más pronto. Es apasionante ese Parque Ambiental Urbano que tiene un parque de deportes a motor, que es lo que mueve hoy a todos a los jóvenes de Colombia y del mundo, y que es multipropósito. Sirve para atletismo, ciclismo, patinaje, motociclismo, Karts, Fórmula Uno con adecuaciones, espectáculos de carros antiguos, y hasta conciertos para 100.000 personas. Solo falta el 14% y el dinero se dejó disponible desde 2019. Indeportes y VIVA son los responsables. La FIA dice que el parque de Deportes a motor sería el más moderno y rápido de América. El espacio público es el único lugar donde todos somos iguales. La Juventud necesita respuestas de sus gobernantes a sus nuevas aspiraciones, y el Central Park será amado por la juventud.
El lote del Central Park estuvo abandonado desde 1973 a 2016; las bandas criminales se apoderaron de ese terreno, bajo el silencio o la complicidad o el miedo de todos. Allí asesinaban, vendían droga, alquilaban armas, y exportaban violencia para todo el Valle de Aburrá, En 2017, el gobierno nacional ordenó la nueva escritura del gigante lote, a favor de la Gobernación y la Alcaldía de Medellín; no sin antes controvertir con quienes se querían robar esa tierra para negociados ilegales.
En 2018, Indeportes contrató el diseño del Central Park, cuyas pólizas de garantías se entregaron vigentes en 2019. Según informe oficial de interventoría, el diseño, como es natural, sufrió pequeños ajustes que no afectaron el cronograma. Si hubo dudas sobre el diseño, las pólizas vigentes resolverían el problema. Luego, en 2019, Indeportes contrató con Viva la construcción del Central Park que se debería terminar en abril de 2020. El total de los recursos, $142.000 millones, quedaron disponibles desde 2019. En 2020 la tarea de VIVA era entregar la obra. sin poner recursos adicionales.
Lo que le conviene a la gente es que las obras se hagan bien, se terminen y presten el servicio público. Una obra pública mal ejecutada, ridiculiza al gobierno, deteriora la política, desdice de la ingeniería y llena de frustraciones y rabia a la comunidad. Muy refrescante que la Contraloría General de la República haya intervenido para que la obra se termine. El informe de la Contraloría revela los problemas de la crisis.
UNO. Central Park se ejecutaba bien hasta 31 de diciembre de 2019. El proyecto se entregó oficialmente al nuevo gobernador y el contrato se ejecutaba bien, trabajando tres turnos por día como contrató, con celeridad y normalidad. Hasta ese momento, se construyó el 56% de la obra y se pagó el 54% al contratista. Así se ratifica en Informes de Contraloría, y en las actas de avance del 1 al 5 aprobadas por la interventoría. No es cierto, que la obra a 31 de diciembre de 2019, iba en 30% y se había pagado el 80%.