Cuenta la BBC que Jared Kushner, yerno de Donald Trump, en plena campaña electoral en 2016, descubrió en internet el libro Muerte por China escrito por el economista Peter Navarro en compañía de Greg Autry. Impactado por el contenido del libro, Donald Trump incorporó a Navarro a su campaña. Y después de su primer triunfo en las urnas, creó —para que la dirigiese el economista cubano-americano—la Oficina de Política de Comercio y Manufactura de la Casa Blanca. Desde este cargo, Navarro se convirtió en martillo de herejes: todo lo que oliera a China era anatema.
Entonces, la revista The Economist definió a Peter Navarro como alguien a punto de volverse “uno de los economistas más poderosos del mundo”. Hoy, que repite cargo en la segunda administración de Trump —esta vez como consejero principal del presidente para Comercio e Industria— puede decirse de él que es el más poderoso del mundo…, el más poderoso no quiere decir necesariamente que sea el mejor. Es el principal responsable de la política comercial y manufacturera de Washington, y su influencia se percibe especialmente en la estrategia arancelaria y en la férrea postura de la administración norteamericana frente a China.
Al cumplirse los primeros 100 días del segundo mandato de Donald Trump, llevando adelante “una revolución que es la única manera de salvar a Estados Unidos”, se me ha ocurrido hacer el más elemental ejercicio de un lego en la materia, como es quien esto escribe: averiguar qué dicen los sabios. Tomo al azar tres países: Gran Bretaña, Alemania e India. Podría haberlo hecho con Ecuador, Burkina Faso y Sudáfrica o lo que ustedes quieran, porque un simple lector de prensa hoy encuentra unanimidad de comentarios frente al disparate.
Martin Wolf quizá el más influyente analista del Financial Times escribe esta semana: “la guerra comercial de Trump II, con la intención de ‘hacer estallar la economía por diversión’, que ha llevado los aranceles de EEUU a niveles no vistos en más de un siglo, y posiblemente a niveles aún mayores si se reimponen los ‘aranceles recíprocos’”, hace tambalear la economía mundial, afirma el Sr. Wolf.
En Alemania Henrik Müller en Der Spiegel, a propósito de la política arancelaria del presidente norteamericano, advierte sobre los riesgos del resurgimiento del proteccionismo, señalando que la política arancelarias impulsada Donald Trump “representa una amenaza para el orden económico internacional basado en el libre comercio”. “El retorno del proteccionismo —escribe Müller— genera incertidumbre en los mercados globales, afecta negativamente a las cadenas de suministro y pone en riesgo el crecimiento económico, especialmente en economías exportadoras como la alemana”.