Casi que desde el comienzo de la humanidad esta se ha movido en dos orillas, los poderosos imponiendo sus estrategias y formas de dominio y en el otro lado aquellos que se han declarado oprimidos y decidieron luchar por igualdad, respeto y reivindicaciones por sus derechos.
La historia destaca sucesos que como resultado de la resistencia, levantamientos e incluso confrontaciones han acercado cada vez más a los hombres con ese deseo de igualdad.
Hacia 1.793 Antonio Nariño tradujo los Derechos del hombre, años después en 1.863 se produjo la abolición de la esclavitud en tiempos de Abraham Lincoln, más recientemente en diciembre de 1948 NACIONES UNIDAS en su tercera asamblea produjo la Declaración Universal de los Derechos Humanos, de ahí en adelante han surgido movimientos, partidos, colectivos, revoluciones, manifestaciones todas con un mismo lema “Respeto a los derechos humanos y equidad".
Colombia no ha sido ajena a esta ancestral discusión y muchos líderes han enarbolado las banderas de la libertad ofrendando incluso su propia vida logrando avances en aspectos fundamentales ,pero aún hoy quedan muchas tareas pendientes frente a indicadores que ubican a nuestro país con más de 6 millones de víctimas según estudios, como el territorio donde más se violaron los derechos humanos en el continente en la década pasada, el más peligroso para el ejercicio sindical, la tierra con mayor número de minas antipersonal sembradas superando las cien mil, que a datos recopilados hasta 2.019 generaron más de 12 mil víctimas entre miembros de la fuerza pública y la población civil, también uno de los lugares con mayor desplazamiento interno del mundo y una alta cifra de refugiados constituyendo uno de los dramas humanitarios más preocupantes de América Latina, además de convertirse en la nación donde casi todos sus habitantes hemos sido víctimas por parte de alguno de los actores del conflicto o conocemos a alguien que lo ha sufrido en carne propia.