La influencer no es una pera en dulce, Daneidy ha dado mucho de qué hablar, se ha vuelto viral por sus aciertos y controversial por sus embarradas –muchas que sí tiene- pero no seguiré la filosofía de “Al caído, caerle” por el contrario, miremos cómo pasó del anonimato a la burla y de la burla a ser una exitosa empresaria, y de empresaria… ¿A la cárcel?
La “vieja” que comenzó con una balaca en la cabeza mientras gritaba “E, e, e, epa Colombia” terminó siendo un icono de la RESILIENCIA en el país. Ella con su empresa de keratinas logró conmover y acoger miles de corazones a través de sus productos y la generación de empleos. Ahora bien, no todo es color de rosa, ella se puso de inquieta y quizás siguió consejos de alguien con poco entendimiento como la Liendra -y no pensó- haciendo que aprovechara manifestaciones para ser la autora de un delito que claramente debe ser repudiable y los daños deben ser reparados, REPARADOS no causal de ir a prisión –aclaro-.
Antes que empiecen a tirar veneno por lo que acabo de decir, pensemos con cabeza fría, Daneidy al hacer esa bestialidad, pecó para quizás demostrar inconformismo, pero ya hace parte del pasado, en fin, la “china” –actualmente- tiene plata y puede mandar –fácilmente- a arreglar los daños ocasionados. ¿Qué es lo que quieren demostrar con las acciones en su contra? Eso ya está por saberse, lo que no podemos hacer es pensar que fue únicamente decisión de un órgano judicial, sería una lectura muy desacertada. Aquí existe una persecución por intereses particulares.