Ante la constante violencia política que ha ejercido el senador Jonathan Ferney Pulido Hernández en mi contra, y sobre mujeres del Pacto Histórico, como la Vicepresidenta Francia Márquez y la Senadora Piedad Córdoba QEPD, radiqué una Queja Disciplinaria en la Comisión de Ética y Estatuto del Congresista del Senado de la República.
La sistematicidad, sus prácticas violentas, machistas y misóginas; la revictimización en la que incurre, no pueden quedar impunes, como tampoco pueden seguir siendo permitidas y normalizadas en la sociedad colombiana, ni en ningún escenario de nuestra cotidianidad, menos en una de la corporaciones más importantes del país, como el Congreso de la República, el cual debería ser una institución garante de los derechos de las mujeres y un escenario de democracia e igualdad.
¡Calladas nunca más!
Desde que iniciamos este Congreso en 2022, he sufrido diferentes tipos de violencias en mi contra por parte del señor Pulido Hernández: me ha gritado, interrumpido, grabado para tergiversar mis palabras; me ha señalado injuriosamente, ha amplificado mensajes en redes sociales a través de likes y reposteos a trinos ofensivos en mi contra, me revictimiza y me aborda de forma intimidante, entre otros hechos conocidos por la opinión pública.
En agosto de 2022 hice las primeras denuncias por el matoneo que viví luego de que el señor Pulido manipulara mis palabras para obtener réditos políticos. Y esta situación, no solo se ha sostenido en el tiempo, sino que su violencia ha incrementado, llegando incluso a intimidarme físicamente al punto que varios senadores han debido interceder para detener o denunciar sus ataques, entre estos, Inti Asprilla y Carlos Meisel, y el ex Senador Alexander López. Cada vez me siento más intimidada y me pregunto, si no hubiese intercedido algún tercero, ¿hasta qué punto habría llegado el senador Pulido en cada situación?
El 12 de marzo, en el marco de la moción de censura contra el Ministro de Defensa Iván Velásquez, se dio el último hecho de violencia que conoció la opinión pública, el cual surgió luego de que el Ministro lo dejara en evidencia tras presentar información errónea durante el debate: el Senador Jonathan Ferney interrumpió de manera grosera la plenaria e increpó con señalamientos al funcionario, por ello solicité moción de orden; sin embargo, el Senador me interrumpió con sus gritos y, a pesar de que le pedí respeto, continuó agrediéndome. Por esta razón me defendí y manifesté las palabras: «cuando deje de actuar como un “perro rabioso”», ante su hostigamiento verbal, su persecución, interrupciones, y señalamientos.