Es innegable para los anales de la historia la trascendencia política y social que tuvo el caudillo Jorge Eliécer Gaitán para el país. La historia reciente de Colombia se dividió un día como hoy, hace 71 años, en 1948, cuando fue asesinado a tiros sobre la carrera Séptima en la capital del país. La Violencia y la política tomaron un rumbo distinto a partir de ese momento y, algunos, aún atribuyen los males de la actualidad a ese momento histórico. Pero más allá de la imagen que marcó su muerte, quizá su vida también ha sido mitificada por la idolatría.
Muchos se preguntan ¿qué habría pasado si Jorge Eliécer Gaitán hubiera sido presidente de Colombia?, la primera respuesta es que no hay forma de contestar ese interrogante porque todo se reduciría a supuestos sin sustento.
Otros más osados, pero con la misma invalidez argumentativa, aseguran que habría sido oportuno para demostrar su inoperancia y que sus propuestas no eran viables. Se basan en la discutible administración que hizo el caudillo liberal de la Alcaldía de Bogotá.
Luego de varios puestos políticos y de haberse formado profesionalmente en Europa, el gobernador de Cundinamarca decidió nombrarlo el burgomaestre de la capital del país. Cargo que aunque le otorgó uno de los principales fortines políticos para su carrera política, solo le duró año.
Fue precisamente porque adelantó tantas propuestas que molestaron a la gente, que los taxistas de la ciudad le armaron una protesta sin igual pidiendo su renuncia. Una petición que llegó hasta los oídos del entonces presidente Alfonso López Pumarejo, quien terminó por pedir su destitución.
"Mala gestión, nepotismo, prácticamente Gaitán ordenaba y no aceptaba términos medios, mandaba a que la gente comiera mejor, se vistiera mejor y todo eso es atacado y rechazado por los conservadores y los mismos políticos que no lo querían ver gobernando para la época", afirma el profesor de Cultura Latinoamericana y La historia detrás de la historia, en la Universidad Central, Mauricio González Bonilla.
Esas ordenanzas que ahora parecen excesivas, fueron promulgadas por Gaitán en su tiempo como alcalde de la capital, a través de más de 400 decretos, por los que buscó imponer una idea de sociedad organizada y uniforme como la que había visto por su paso en Europa.
"Él se formó en un ambiente europeo y allí hay otro nivel cultural. Italia es otra experiencia, donde aunque hay pobreza, hay dignidad, comida y ropa; y de alguna manera lo que él quiso montar fue eso en Bogotá", explica el profesor González en diálogo con KienyKe.com.