Detrás de cada triunfo y título hay una mente maestra que se las ingenia para armar las piezas de un rompecabezas.
El director técnico Luis Fernando Montoya fue ese estratega que se encargó de unir y formar a un grupo de jugadores que luchó día y noche por dejar marcado su nombre en la historia del fútbol sudamericano.
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Fortaleció la mente de cada integrante de la plantilla, los fue llevó a su máximo nivel de competencia y direccionó hacia el camino de la gloria. Sin embargo, más allá de ser un entrenador de fútbol, también fue un motivador y hasta un 'padre' para cada jugador.
"Para mí el profe es una persona muy especial. Es el papá mío del fútbol porque me dio esa confianza de ser un líder de un equipo", señaló Samuel Vanegas en diálogo con KienyKe.com.
Además, porque Montoya fue quien lo encubrió de los dirigentes, en la época en que no hacía parte del club, para que practicara con el equipo principal.
"Al profe Montoya le tocó esconderme para que los dirigentes no me vieran en la concentración, ellos no sabían que yo estaba allá", recordó Vanegas en sus inicios en la ciudad de Manizales.
Samuel Vanegas, capitán campeón con Once Caldas en entrevista con KienyKe.com
Por temas inexplicables de la vida, Montoya fue víctima de un caso de intolerancia y violencia, que lo dejó postrado en una silla.
A pesar de ese doloroso episodio en su vida, el 'profe' ha logrado salir adelante luciendo esa sonrisa que irradia felicidad y motivación en sus jugadores.
"El 'profe' es un ganador desde que llegó a Once Caldas. Ahora nos está demostrando que hay que seguir ganándole a la vida, queriéndola, amándola y eso cada día me lo enseña él", manifestó Arnulfo Valentierra a este medio.