El delantero noruego Erling Haaland, pieza fundamental del Manchester City, sigue consolidándose como la gran estrella de su país tras convertirse en la figura indiscutible al marcar el gol que selló la clasificación histórica de la Selección de Noruega a los octavos de final del Mundial, ante Costa de Marfil.
El 'Androide', como lo llaman, siempre está en gran condición física para rendir en la cancha, y eso se debe, en parte, a una estricta rutina que se basa en el ejercicio pero también en una dieta rigurosa. ¿Cómo está compuesta? Se lo contamos.
Luz solar y agua filtrada
El inicio del día para el futbolista noruego prescinde por completo de pantallas digitales o estímulos artificiales. La rutina matutina de Haaland arranca con una caminata corta al aire libre, de al menos diez minutos, orientando sus ojos directamente hacia el sol naciente.
Según los especialistas en medicina del sueño que lo asesoran, esta temprana exposición lumínica calibra de forma óptima su ritmo circadiano. Esta acción desencadena una respuesta hormonal que eleva de manera sostenida sus niveles de energía diarios y colabora en la reducción de los marcadores inflamatorios crónicos provocados por el alto impacto del deporte de competencia.
Complementando este ajuste biológico, el delantero aplica un riguroso control sobre los fluidos que ingresan a su organismo:
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Purificación del agua: Haaland inspecciona personalmente toda el agua que consume a lo largo de la mañana para garantizar la ausencia de agentes contaminantes o exceso de minerales pesados.
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Terapias de luz roja: durante sus sesiones iniciales de kinesiología, incorpora este recurso tecnológico que favorece la regeneración de los tejidos de la piel y estimula la síntesis de colágeno celular, acelerando la desinflamación de sus articulaciones.