Los líderes del fútbol europeo les han dicho a los equipos que planeen su regreso a las canchas en julio y agosto, y lanzaron una amenaza al sugerir que las ligas que cancelen la temporada correrán el riesgo de que sus equipos sean vetados de la Liga de Campeones.
En una carta que revisó The New York Times, se encuentran los detalles de las próximas medidas para enfrentar las repercusiones de que las temporadas del fútbol europeo se hayan detenido a causa del coronavirus. Estas medidas ofrecen un grado muy necesario de claridad y coordinación para una industria que está haciendo todo lo posible por encontrar soluciones para la primera suspensión de este tipo desde la Segunda Guerra Mundial.
La carta, firmada por el órgano rector del fútbol europeo, la UEFA, y dos poderosos grupos de cabildeo que representan los intereses de las ligas y los clubes más importantes del Viejo Continente, deja claro que, como están las cosas, no se deben escatimar esfuerzos para terminar las temporadas que han quedado congeladas en el tiempo.
Advirtieron que podría haber consecuencias para las competencias que no agoten todas las opciones para finalizar sus temporadas.
“Cualquier decisión de abandonar las competencias nacionales es, en estos momentos, prematura y no tiene justificación. En vista de que el resultado deportivo logrado al final de una competencia nacional completa determina la participación en las competencias de clubes de la UEFA, una finalización prematura arrojaría dudas sobre el cumplimiento de dicha condición”, decía una parte de la carta emitida la noche del jueves y enviada a las 55 federaciones nacionales de fútbol de la UEFA y a los miembros de la Asociación de Clubes Europeos y de la organización European Leagues.
La carta llegó horas después de que la liga belga anunció que había decidido cancelar sus competencias, aunque todavía falta la aprobación de su consejo general. A inicios de esta semana, la federación nacional neerlandesa al parecer estableció su propia fecha para la finalización del actual calendario nacional: el 3 de agosto sería la fecha límite.
El viernes, el presidente de la UEFA, Aleksander Ceferin, expresó su frustración al explicar con lujo de detalle y de forma inequívoca las consecuencias para quienes abandonen los campeonatos de liga.
“La solidaridad no es una calle de un solo sentido”, le comentó a la televisora pública de Alemania ZDF. “Los belgas y cualquier otra liga que esté pensando en hacerlo arriesgará su participación en las competencias europeas de la próxima temporada”.
Ceferin agregó que las ligas deberán haber concluido a finales de agosto y no podrán extenderse hasta septiembre u octubre.
Las interrupciones significan que la temporada podría continuar después del 30 de junio, el día del calendario futbolístico en el que de manera oficial termina una temporada y comienza la otra. Las consecuencias de jugar después de esa fecha son varias y complicadas, en particular porque los contratos de los jugadores se registran para comenzar y terminar de acuerdo con ese esquema. La FIFA ha señalado que volverá a redactar las regulaciones para enfrentar la nueva realidad, pero necesita de la buena voluntad de todas las partes para atravesar un matorral de enredos legales.