Cuando los Guns N’ Roses iniciaron su historia en el verano de 1985, el mundo vivía un momento en el que la era del rock n' roll se relacionaba descaradamente con excesos y adicciones. Axl, Slash, Duff y compañía no se quedarían atrás con sus comportamientos desproporcionados.
Rodeados de strippers, drogas y peleas, estas leyendas del rock lograron arrasar con todo lo que tenían a su paso, consiguiendo millones de dólares en sus cuentas y fieles seguidores alrededor de
todo el planeta.
La banda que durante casi 3 horas se presentará en Bogotá el 5 de abril en la undécima edición del Festival Estéreo Picnic, bebió y absorbió todo lo que pudo en sus años más salvajes. A continuación cinco de las anéctodas más polémicas de Guns N’ Roses con las drogas.
La destrucción del apartamento del cineasta Cecil B. DeMille (1985)
La ciudad de Los Ángeles fue testigo del desmadre que los Guns N’ Roses
provocaron durante sus primeros años como banda mientras vivían en una antigua
propiedad del cineasta Cecil B. DeMille.
Los miembros de esta banda se dedicaban a destrozar la ciudad y a hacer ruidosas fiestas en el callejón donde quedaba su hogar. En el libro de Stephen Davis, 'Watch You Bleed: The Saga of
Guns N’ Roses', Izzy Stradlin recuerda esta salvaje etapa afirmando: “Vendíamos droga. Vendíamos chicas”, “Si uno se estaba cogiendo a una chica en el loft, le saqueábamos la cartera a la chica mientras él se la cogía”.
Y así, rodeados de un panorama de desfases con drogas y sobredosis, lograron inspirarse para
componer 'Appetite for destruction', el primer e icónico disco de los Guns N’ Roses.
El show decisivo de Guns N’ Roses (1986)
En un intento de los Guns N’ Roses por impresionar a la disquera Geffen Records en un show en el Troubadour, todos los integrantes de la banda, a excepción de Axl Rose, decidieron matar los nervios emborrachándose, inyectándose heroína e inhalando cocaína.
Lo curioso de esto es que Tom Zutatut, representante de la casa discográfica Geffen, quedó tan impactado por la actuación de la banda que firmó, un mes después de esta noche, el primer gran contrato de los Guns N’ Roses.
Desnudo en Arizona (1989)
Quizás uno de los momentos más oscuros en la vida Slash ocurrió en un resort de
golf en Arizona, como lo relata en su autobiografía. Una peligrosa adicción a la heroína que lo llevó a vivir su su peor pesadilla cuando una noche comenzó a alucinar que “lo estaban persiguiendo depredadores con rastas de goma”; desnudo, Slash decidió golpear una puerta de vidrio de su habitación para poder escapar de la alucinación y usó a una empleada de limpieza del resort como
“escudo humano” para protegerse.