A Prime Video finalmente llega ‘Hotel Cocaine’, una serie estreno en los últimos meses en Estados Unidos y que desde este 26 de septiembre estará disponible para todos los que quieran ver los ochos episodios. Sin bien la historia gira alrededor de los inicios del narcotráfico de la cocaína en los setenta, tiene un toque cómico que la hará irresistible y diferente a la multitud de contenidos que existen en este subgénero.
Esta nueva producción presenta la historia de Roman Compte, interpretado por Danny Pino, un exiliado cubano y gerente general del icónico Hotel Mutiny. Este establecimiento se convirtió en el epicentro de la escena de la cocaína en Miami durante finales de los años 70 y principios de los 80, siendo apodado el «Casablanca de la cocaína». El Mutiny Hotel era un lujoso club nocturno, restaurante y hotel que atraía a empresarios, políticos de Florida, narcotraficantes internacionales, y figuras del entretenimiento, como modelos y músicos.
En este contexto de glamour y peligro, Compte se enfrenta al desafío de mantener el equilibrio en un entorno caótico, mientras persigue su propio Sueño Americano. La serie explora las complejidades de su vida en un mundo donde el poder y la corrupción se entrelazan. KienyKe.com entrevistó a Danny Pino, el protagonista de Hotel Cocaine para conocer todos los detalles de esta apuesta.
KienyKe.com: ¿Qué te hizo aceptar este proyecto?
Danny Pino: El actor Yul Vázquez, que es tremendo actor y amigo mío, me llamó un día y me dijo: ‘mira este proyecto que se llama Hotel Cocaine, el creador de Narcos está involucrado y es el el escritor principa’, además de eso se trata de la época de Miami antes de los 80s, o sea, en el 78, el Mutiny Club,el hotel Coconut Grove o sea, un lugar como Studio 54, o sea, una discoteca súper popular, un ambiente súper chévere, pero también con mucho peligro y entonces me dijo, mira, nosotros tenemos la ventaja o la oportunidad de hacer de hermanos, y cuando me dijo eso yo dije: ‘¿dónde firmo? De una’.
Además de eso, siendo cubano nacido en Miami, hijo de exiliados cubanos, encontré que fue para mí una oportunidad a través de una historia real, transformadora para Miami y para el pueblo de Miami, de poder contar algo importante sobre la familia cubana, sobre la herencia cubana, sobre la cultura cubana, y yo sé que todo esto del tema narcotraficante es un poco complicado, pero yo creo que cuando el público vea que los protagonistas, el protagonista es un hombre de familia, que no que no está involucrado, cuando se presenta no está involucrado en eso, es un hombre serio, es un hombre humilde y entonces se acerca a un agente de la DEA, que es un papel desarrollado por Michael Chiklis, un tremendo actor, y esa gente le hace una oferta que Román Comte, mi personaje, no puede rechazar y ahí empieza el peligro y el riesgo.