Tras colgar los guayos y alejarse de las canchas profesionales, Fredy Guarín, exjugador de la Selección Colombia y de clubes de élite como Inter de Milán, Porto y Boca Juniors, ha iniciado una nueva etapa de vida marcada por la fe, la sanación y el testimonio. Su último equipo fue Millonarios, donde cerró su ciclo en el fútbol para enfocarse en su recuperación personal y espiritual, luego de atravesar una fuerte adicción al alcohol.
Hoy, lejos de los reflectores deportivos, el futbolista recorre el país compartiendo su historia en charlas y conferencias motivacionales. Fue precisamente en una de esas intervenciones públicas donde el exfutbolista se quebró emocionalmente al hablar de los momentos más oscuros de su vida, incluyendo la ruptura con la modelo y presentadora Sara Uribe, madre de su hijo Jacobo.
“El licor me quitó todos los sueños, esos por los que luché tanto toda mi vida. Un día todos mis sueños se fueron, se fue mi hogar porque le di fuerza y prioridad a una adicción”, confesó Fredy Guarín, visiblemente conmovido.
El punto más crítico llegó hace cuatro años, cuando protagonizó un vergonzoso y preocupante incidente en Medellín bajo los efectos del alcohol. El episodio, que lo dejó herido y sangrando, se volvió viral y afectó severamente su imagen pública. En ese momento, muchos olvidaron su aporte como referente de la Selección Colombia y su paso por el fútbol internacional.