David Pablos es un director tijuanense que emerge con su talento en el panorama del cine latinoamericano gracias a aclamados títulos como ‘la Vida Después’ o Las Elegidas’. En 2021 sube a la palestra con su más reciente largometraje titulado como ‘El Baile de los 41’.
Aunque fue estrenada en teatros mexicanos a finales de 2020, en mayo de este año fue estrenada en la plataforma de streaming Netflix, para llegar a una audiencia mayor, además, resulta digno de resaltar que este es el mes en el que se conmemora el rechazo a cualquier acto de homofobia, bifobia y transfobia.
El Baile de los 41 está protagonizada por el reconocido actor Alfonso Herrera y el talento en ascenso de Emiliano Zurita, asimismo, cuenta con Mabel Cadena, como la protagonista femenina de esta historia.
El título hace referencia a un escándalo de la vida real en la historia de México, para ser más exactos, en noviembre de 1901 en la Ciudad de México, una redada de la policía sorprendió a un grupo de 42 hombres homosexuales, la mitad de estos sujetos iban vestidos con ropas femeninas, pero popularmente se conoció como el grupo de los 41, ya que se exceptuó a Ignacio de la Torre y Mier del listado, que era el yerno del entonces presidente de los Estados Unidos Mexicanos, Porfirio Díaz.
Los hombres sufrieron escarmiento y ridiculización pública, sufrieron graves consecuencias sociales, por lo tanto, este caso es reconocido como uno de los más llamativos en la historia de México por su carácter homofóbico.
Entonces David Pablos decidió hacer un filme sobre este importante caso, KienyKe.com lo entrevistó y empezó por explicar cómo llegó su interés en retratar esta historia:
“Yo creo que principalmente por lo relevante que sigue siendo este momento histórico, por lo silenciado que fue en su momento, por el tabú que se volvió pasados los años, y hay una necesidad en mí, por un lado, de indagar en ese pasado, en esa historia que marcó de manera determinante, es considerado este suceso la salida del clóset de la comunidad gay en México, por un lado es todo eso, pero por otro lado, qué material tan interesante para mí, como director, a explorar con estos personajes, con un hombre tan íntimamente vinculado al poder, el yerno del presidente”.
“Más allá de este impulso inicial de querer acercarme a esta historia, para mí fue muy importante descubrir en el proceso de preparación lo vigente que seguía siendo y cómo había tantas cosas en las que seguimos anclados a 1901, y lo pongo de esta manera, muy sencillamente esta historia podría suceder hoy en día de la misma manera, todavía sigue siendo muy velado el tema de la homosexualidad en la política”.
Vea a continuación la entrevista completa con David Pablos:
“Para mí era muy importante tocar un tema que concierne a la comunidad LGBT, pero tocarlo, por un lado humano, alejado de la caricatura, alejado de los clichés, alejado del prejuicio, y también contado desde adentro, muchas veces las historias que conciernen a la comunidad LGBT las cuentan personas que no pertenecen a ella y creo que en gran medida es por eso, porque también a veces se siente tan lejano o ajeno”.
El director también hizo referencia al reto de hacer una película basada en hechos reales, en comparación a las licencias que podrían hacerse con una historia de ficción:
“Aquí el reto más grande es la recreación histórica, eso fue como el gran reto a superar en esta película, la recreación de época que evidentemente eleva mucho los costos de la producción y hacerla de alguna manera contundente, de manera correcta, de manera en que la construcción de este mundo, realmente, logre cobrar vida”.
“Aunque la película está inspirada en hechos reales, hay mucha ficción, porque era inevitable no ficcionar, se sabe tan poco de este evento que en algún momento había que llenar huecos, no solamente de quiénes son estos 42 hombres, había que llenar huecos también de cómo era la relación de Ignacio y Amada, cómo era la intimidad de estos personajes, implicaba inevitablemente ficcionar”.