Las primeras audiciones de la décima temporada de Yo Me Llamo han dado mucho de qué hablar, y como siempre, el Templo de la Imitación se ha convertido en un espacio donde los concursantes no solo buscan sorprender con su talento, sino también rendir homenaje a algunas de las figuras más queridas de la música popular. Desde Fito Páez hasta Beyoncé, pasando por Ricardo Arjona, Feid y Vicente Fernández, la variedad de artistas homenajeados ha sido tan amplia como emocionante. Sin embargo, fue una imitación muy especial la que logró hacer retroceder el tiempo y traer a la memoria de los televidentes y, sobre todo, de Amparo Grisales, a un antiguo jurado: Jessi Uribe.
La interpretación que sorprendió a todos fue la de un joven concursante que, con su versión de “Matemos las ganas”, no solo rindió tributo al artista de música popular, sino que logró captar la esencia de su estilo con una puesta en escena llena de pasión y energía. Al son de la canción, el concursante desplegó una actuación convincente, mostrando no solo los matices de la voz del bumangués, sino también sus característicos movimientos que le han dado popularidad.
Amparo Grisales, con recuerdos a flor de piel
Al finalizar la presentación, la gran Amparo Grisales, siempre crítica y exigente, no tardó en ofrecer su opinión, que sorprendió tanto al concursante como al público. "Arrancaste divino, tienes ese ronquito y esa sensualidad... Pero cuidado que te estás emocionando y se te va el color", comentó Grisales, destacando el carisma del imitador y la forma en que logró transmitir la esencia de Jessi Uribe, aunque también advirtió sobre la importancia de no perder el control. La caldense, fiel a su estilo, también hizo énfasis en la parte visual: "Estás exagerando el ‘hombrito’, pero eso se puede pulir", añadió, dejando claro que la perfección estaba a un paso.