El 7 de enero, Yo me llamo comenzó su décima temporada, y con él, una gran sorpresa para los televidentes colombianos: la incorporación al jurado de Rey Ruiz. Conocido mundialmente por sus éxitos en los años 90, como Mi media mitad, No me acostumbro y Aquí Estoy Yo, él es considerado uno de los salseros más importantes. Su llegada al programa no solo aportó su experiencia en la música, sino también un toque emotivo que dejó una marca en los espectadores.
Durante el primer capítulo de la temporada, uno de los momentos más conmovedores fue protagonizado por un imitador de Vicente Fernández, cuya emotiva historia de vida tocó profundamente al jurado. Fue entonces cuando el cubano, visiblemente afectado, no pudo contener las lágrimas. En ese instante, él habló sobre el poder sanador de la música, un tema que, como él mismo expresó, ha sido clave en su vida personal y profesional. “La música sirve para sanar, la música es lo que más alivia el dolor. Cuando te sientas así y aunque no tengas deseos de cantar, canta”, fueron sus palabras llenas de emoción.
El regreso de Rey Ruiz a la pantalla también llevó a muchos a interesarse más en su vida personal, y con ello, varios aspectos desconocidos sobre su historia salieron a la luz. Uno de los más sorprendentes fue el hecho de que, fuera de su matrimonio con Sonia Machado, con quien lleva más de 30 años de relación, él tuvo un hijo en Colombia, un tema que fue noticia en 2005.
En ese año, Luisa Márquez, una joven caleña, hizo pública su relación con el cantante y su embarazo. Afirmó que él era el padre de su hijo, quien había nacido meses antes de la denuncia. En su declaración, ella reveló que había mantenido una relación con el salsero durante tres años, durante los cuales él ya estaba casado. Según su relato, tanto los padres de Ruiz como su equipo de trabajo sabían sobre la situación, y la razón por la que decidió hacer pública la historia fue que el cantante no cumplió su promesa de responder por el niño.