La Sala Plena de la Corte Constitucional resolvió, con una votación de 5 votos a favor y 4 en contra, proteger el derecho al debido proceso de Andrés Felipe Arias para que pueda impugnar la condena proferida en su contra en 2014 por el escándalo de corrupción de Agro Ingreso Seguro.
El alto tribunal aseguró que le concedió al exministro Andrés Felipe Arias la posibilidad de impugnar la condena porque esta es una garantía reconocida tanto en la Constitución Política como en instrumentos internacionales vinculantes para el Estado de Colombia, como la Convención Americana sobre Derechos Humanos y el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos.
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¿Qué significa impugnar una condena y qué efecto tiene? KienyKe.com habló con dos expertos para entender cuál es la posibilidad que tendrá el exministro Andrés Felipe Arias en su proceso penal.
En palabras de la Corte Constitucional, la protección que se le concedió al exfuncionario es que un segundo juez se pronunciará, luego de una valoración amplia e integral, sobre la situación general de su condena por los delitos de celebración de contratos sin el cumplimiento de requisitos legales y peculado por apropiación en favor de terceros.
El abogado Alejandro Sánchez explicó que, en términos generales, impugnar una condena es lo que se puede llamar “el derecho al pataleo”, el cual se ejerce siempre que una persona estime que una decisión en su contra no es justa o no corresponde a la verdad.
“Impugnar es un derecho amplio y general que tiene muchas expresiones, como la reposición, la apelación y a mi modo de ver, la doble conformidad. Esto se refiere a todo lo que permite pelear y mantenerse en la lucha por una causa”, mencionó.
Según dijo Sánchez, la doble conformidad -que fue el derecho que se le concedió a Andrés Felipe Arias- es una forma especial de pelear cuando es la primera condena.
“Es el derecho a que otro juez de igual jerarquía o de una superior revise esa primera sentencia condenatoria. Digamos que es una forma especial de impugnar, de pelear por los derechos”, afirmó.
El abogado Ricardo Calvete señaló que, en efecto, los principales instrumentos internacionales de derechos humanos reconocen expresamente y sin excepciones la posibilidad que tiene toda persona declarada culpable de un delito a que esa sentencia y la pena que se le impuso sean recurridas o sometidas ante un juez o tribunal superior.