La detención de Álvaro Uribe es un hecho que marcará la historia reciente de Colombia, pues es la primera vez que a un expresidente de la República se le impone una medida de este tipo mientras se avanza con una investigación en su contra.
La decisión la tomó la Sala de Instrucción de la Corte Suprema de Justicia, mediante decisión del 3 de agosto, en medio del proceso que se le adelanta al máximo líder del Centro Democrático por presunta manipulación de testigos. Los delitos por los que se le procesa son: soborno a testigo en actuación penal y fraude procesal.
Al exmandatario se le señala de haber manipulado el testimonio del exparamilitar Juan Guillermo Monsalve a través del abogado Diego Cadena para que, a cambio de dinero y beneficios carcelarios, torciera su versión en contra del hoy senador Iván Cepeda.
El abogado Diego Cadena enfrenta un proceso penal paralelo por este mismo caso. La Fiscalía le imputó la semana pasada los delitos de fraude procesal y soborno en actuación penal porque, al parecer, entre los años 2017 y 2018 recorrió varias cárceles del país para buscar testigos que declararan en favor del expresidente Álvaro Uribe.
Según la Fiscalía, aparte de intentar manipular el testimonio de Juan Guillermo Monsalve, Cadena visitó al exparamilitar Carlos Enrique Vélez y le ofreció 200 millones de pesos para que torciera su versión en contra de Cepeda y así beneficiara a Uribe en el proceso adelantado por la Corte Suprema de Justicia.
¿Por qué la Corte Suprema ordenó la detención de Álvaro Uribe?
La Sala de Instrucción de la Corte Suprema de Justicia ordenó la medida de aseguramiento contra Álvaro Uribe por unanimidad. Explicó que el senador del Centro Democrático deberá cumplir la privación de la libertad en su residencia y que desde allí podrá continuar ejerciendo su defensa con todas las garantías del derecho al debido proceso.
Según el alto tribunal, la detención de Álvaro Uribe se adoptó con base a un riguroso estudio jurídico sobre la realidad procesal. A su juicio, el exmandatario podría obstruir la justicia, respecto al futuro recaudo de pruebas de hechos presuntamente delictivos que lo involucran a él y al representante Álvaro Hernán Prada.
“Las conductas reprochadas fueron posteriores al 16 de febrero de 2018, fecha en que la Sala de Casación Penal compulsó copias contra el aforado, al archivar una denuncia formulada por él. Después de emitido este archivo, al parecer, con la aprobación del senador, personas allegadas a él habrían emprendido probables actos de manipulación de testigos”, indicó.