Los familiares de Lina Jiménez, una de las cuatro mujeres capturadas por el atentado registrado en el centro comercial Andino en 2017, denunciaron que la joven es ahora una de las personas privadas de la libertad sospechosas de tener Covid-19 en las prisiones “por culpa de un acto irresponsable por parte del Inpec”.
Jorge Jiménez, hermano de la procesada, le dijo a KienyKe.com que desde que Lina fue trasladada “en plena pandemia” a la cárcel de Picaleña (Ibagué) comenzó a tener quebrantos de salud, y que, desde el sábado 9 de mayo, su situación empeoró al presentar síntomas de coronavirus como dolor de garganta, fiebre alta y congestión.
“Ella empezó a sentirse con malestar y dolor de cabeza. Nosotros le dijimos que podía ser una gripa, pero este fin de semana empezó a tener fiebre intensa. Nos dijo que estaba muy mal”, contó.
Jiménez mencionó que aunque a Lina ya le hicieron la prueba del Covid-19 y se encuentra aislada de las demás internas, la familia sigue preocupada porque en la cárcel en la que está recluida hay un alto índice de hacinamiento y pocas condiciones de salud.
“Esta situación es muy grave porque allá no hay ninguna medida de salud para combatir ese tipo de virus. Hasta que ellos no vean a alguien grave no van a hacer nada. La situación está complicada y hasta que no pase algo como lo que pasa en Villavicencio ellos no van a hacer nada”, cuestionó.
Escuche aquí los testimonios de Jorge Jiménez y el abogado Felipe Caballero:
¿Por qué la trasladaron?
Fuentes del Inpec le aseguraron a KienyKe.com que Lina Jiménez fue una de las personas trasladadas de cárcel para mantener la seguridad y el orden, pues indicaron que ella fue una de las internas que al parecer lideraron los motines del pasado mes de marzo.
Felipe Caballero, uno de los abogados en el caso del centro comercial Andino, dijo por su parte que no es cierto que Lina haya propiciado estos desórdenes y que “la decisión tomada por el Inpec no tiene ningún sustento”.