Este martes fue autorizado por la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE. UU. (FDA por sus siglas en inglés), un nuevo tratamiento para el coronavirus en el que los médicos podrían usar sangre de pacientes que se recuperaron del Covid-19 para tratar a aquellos infectados que se encuentran en un estado de salud grave.
“La FDA está facilitando el acceso a plasma convaleciente, productos sanguíneos ricos en anticuerpos que se toman de la sangre donada por personas que se han recuperado del virus Covid-19, que podrían acortar la duración o disminuir la gravedad de la enfermedad”, afirmó la agencia del Gobierno de los Estados Unidos.
Títulos de anticuerpos neutralizantes de SARS-CoV-2 definidos.
Los pacientes que serán partícipes de esta técnica deberán tener un laboratorio confirmado del nuevo coronavirus y presentarlos de forma grave o inmediatamente mortal.
La FDA mencionó que "aunque es prometedor, el plasma no ha demostrado ser efectivo en las enfermedades estudiadas".
Además, la agencia se comprometió activamente con los investigadores para discutir la posibilidad de colaboración en el desarrollo de un protocolo maestro para el uso de plasma convaleciente, con el objetivo de reducir los esfuerzos duplicados.