En Cundinamarca le cerraron las puertas al Aguardiente Amarillo producido por la Industria Licorera de Caldas, uno de los licores emblema del territorio cafetero. El hecho ha causado gran polémica y controversia en todo Colombia, pero generando gran indignación en el departamento de Caldas.
Sobre la suspensión de la distribución y venta del Aguardiente Amarillo de Manzanares 24° en el departamento de Cundinamarca, la Industria Licorera de Caldas (ILC) hizo las siguientes aclaraciones a la opinión pública:
“Para la venta de licores en los diferentes departamentos del país, se requiere un permiso por parte de los gobernadores, quienes lo pueden otorgar por un término de 10 años, prorrogables. Estos permisos, no podrán ser discriminatorios, ni podrán generar barreras de acceso ni restricciones arbitrarias al libre comercio ni al principio de libre competencia, de acuerdo con la ley de licores (L.1816/2016), es decir, se aplicarán de manera general para todas las empresas que pretendan ingresar aguardientes a sus territorios”, señala el comunicado.
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Según la Industria Licorera de Caldas, El departamento de Cundinamarca otorgó este permiso a la ILC en el año 2017 y posteriormente lo adicionó en 2019, incluyendo en el permiso, el Aguardiente Amarillo de Manzanares de 24°.
¿Por qué ya no se venderá el Aguardiente Amarillo en Cundinamarca?
Aseguran además que el pasado 6 de junio de 2023 el Departamento de Cundinamarca mediante acto administrativo revocó el permiso otorgado a la ILC para el ingreso y venta del producto Aguardiente Amarillo de Manzanares 24°, dentro del territorio de Cundinamarca, de manera arbitraria, pues no se siguió el procedimiento de ley para tal fin, afectando el derecho al debido proceso de la ILC, al no haber solicitado el permiso escrito y expreso para la cancelación del permiso. Adicionalmente tampoco se otorgaron los recursos de reposición y de apelación, para poder controvertir esta medida.
“Aparte del aspecto legal y normativo, esta decisión generará una disminución de importantes recursos que por ley deben ser destinados a la salud y educación para mejorar la calidad de vida de los habitantes de Cundinamarca, teniendo en cuenta que por la venta de Aguardiente Amarillo de Manzanares 24° entre 2019 y 2022, la ILC le transfirió cerca de $35.626.000.000 millones a este Departamento a través del impuesto al consumo y derechos de explotación”, lamentó la Industria de Licores de Caldas.
Aseguran además que para 2023 el impacto negativo es mayor, ya que en esta vigencia la Industria Licorera de Caldas tenía proyectado transferir a Cundinamarca $71.885.000.000 por impuesto al consumo del Aguardiente Amarillo de Manzanares 24°, más $1.100.000.000 por derechos de explotación, para un total de $72.985.000.000, de acuerdo con un estimado de ventas de 5 millones de unidades reducidas a 750 ml.