A casi tres semanas del atentado que lo dejó en estado crítico, el senador y precandidato presidencial Miguel Uribe Turbay fue sometido en las últimas horas a una craneotomía, según confirmaron fuentes médicas y periodistas especializados en el caso. La intervención se llevó a cabo la noche del lunes 23 de junio en la Fundación Santa Fe de Bogotá, y ha sido descrita como un procedimiento clave en su proceso de estabilización.
La cirugía concluyó hacia las 9:00 de la noche, y aunque el pronóstico sigue siendo reservado, su esposa, María Claudia Tarazona, afirmó con esperanza que el senador dio “un pasito más” en su recuperación. La declaración fue acompañada por mensajes de fe y gratitud en redes sociales, reforzando el apoyo ciudadano que ha rodeado al político desde el atentado.
“Gracias. Con enorme gratitud con cada uno de ustedes por sus oraciones, amor, fe y buena energía, Miguel dio un pequeño paso más. De la mano de Dios, juntos seguimos manteniéndolo en la batalla”, escribió Tarazona en Instagram.
¿En qué consistió la cirugía que se le practicó?
El periodista Néstor Morales, de Blu Radio, reveló que el procedimiento realizado fue una craneotomía de cierre, una operación en la que los médicos reinstalaron el hueso del cráneo que había sido removido en una cirugía anterior para reducir la presión intracraneal. Esta práctica, común en pacientes con traumatismo cerebral severo, busca evitar daño cerebral irreversible por inflamación o hemorragias.
“Le hicieron una craneotomía a la que llegaron para cerrarle el cráneo, que lo tenían abierto para evitar cualquier complicación. Por fortuna, hay desinflamación del cerebro”, detalló Morales durante su emisión matutina.
La craneotomía, según la Mayo Clinic, implica realizar una abertura en el cráneo para que los neurocirujanos puedan intervenir directamente sobre el tejido cerebral. En el caso de Uribe, la cirugía cumplió dos objetivos fundamentales: