Los estafadores y delincuentes digitales siguen aludiendo a nuevas tácticas para poder tomar los datos de las personas y cometer fraudes. Ahora, aprovechan la ingeniería social y el spoofing para suplantar números de origen, con el fin de parecer bancos o entidades oficiales, con la que buscan grabar una confirmación verbal. Con esa grabación, se alimenta un modelo de IA que reproduce la voz y entonación de la víctima, lo que resulta suficiente para aprobar préstamos o transferencias.
Según datos de la Policía Cibernética, se contabilizan 13.600 denuncias de fraude telefónico en 2024, un alza del 18% frente a las 11.525 de 2023. Además, el Observatorio de Delitos Informáticos (ODI) indica que la pérdida económica superó los $148 mil millones en el último año.
Por otro lado, un estudio de la Asobancaria revela que un 41% de los fraudes electrónicos en 2024, fueron resultados del denominado “vishing”, el cual es el engaño usando métodos de voz.
Según datos revelados por el Ministerio de las TIC (MinTic) en 2024, Colombia posee 70,8 millones de líneas móviles activas, lo que equivale a un índice de penetración del 138%. Con este acceso masivo, sumado a la confianza cultural que se da a la voz humana, facilita que la gente entregue información personal cuando escucha un tono “oficial”.