La historia de Maxi, un perro que falleció en el maletero de un bus intermunicipal de la empresa Copetran mientras se dirigía de Maicao a Medellín, ha generado indignación en redes sociales y ha reabierto el debate sobre las condiciones en las que se permite el transporte de animales en el país.
Según relataron sus dueños a medios nacionales, el conductor del bus se habría opuesto a que el canino viajara con ellos dentro del vehículo, obligándolos a dejarlo en el portaequipajes. Horas después, cuando llegaron a su destino, Maxi estaba en mal estado y aunque lo llevaron de urgencias al veterinario falleció poco después.
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Frente al hecho, la Superintendencia de Transporte ya inició averiguaciones preliminares. Así lo confirmó Margaret Yarín Fornieles Chipagra, directora de prevención, promoción y atención a usuarios del sector, quien explicó el marco normativo que regula este tipo de situaciones.
“Para el transporte terrestre debemos regirnos por la reglamentación que está en el Estatuto de Transporte, que es la Ley 769 del 2002. Adicionalmente tenemos el Decreto reglamentario 1079 del 2015”, señaló.
La funcionaria también destacó que en estos casos se aplican “las normas del Estatuto del Consumidor y también las normas del Código de Policía”.
¿Qué puede hacer la familia de Maxi?
Sobre las vías que tiene la usuaria afectada, Fornieles explicó que todo depende del tipo de respuesta que esté buscando.
“Si la usuaria quiere que la empresa transportadora asuma las consecuencias administrativas por el deceso de su animal, puede radicar la denuncia o queja ante la Superintendencia de Transporte a través del canal habilitado en www.supertransporte.gov.co”, indicó.
Adicionalmente, si desea una compensación económica, puede interponer una acción de protección al consumidor. En caso de que no se llegue a un acuerdo con la empresa, existen otras rutas legales.