Esta semana, Colombia ha dado dos grandes pasos en la protección contra la trata de blancas mediante el anuncio del plan llamado “Futuro Colombia” y con el anuncio donde se reportaba el número de víctimas que habían logrado ser repatriadas.
Los organismos de seguridad del país están dedicando tiempo, recursos y esfuerzos para combatir este crimen, que ha dejado casi 450 víctimas desde el 2020, Siendo el 2022 el más grave con 145 casos registrados.
La trata de personas no es extraña a la realidad del país y, según ONU Migración, en la mayoría de casos se presenta en situaciones de vulnerabilidad que son explotadas por bandas criminales.
Una vez las personas secuestradas salen del país, el Ministerio del Interior reporta que, en su mayoría, terminan siendo explotados sexualmente, obligados a trabajar forzosamente o a casarse en contra de su voluntad en lo que se denomina matrimonio servil.
La mayoría de las víctimas, ya sea para trata nacional o internacional, salen del centro del país, siendo el Eje Cafetero, Antioquia, Bogotá y Valle del Cauca las regiones más afectadas. Por otro lado, dada la crisis migratoria, en los últimos años también se ha visto un aumento en la trata de personas extranjeras.
Usualmente, los destinos donde terminan las víctimas son en el extranjero, siendo China, México y España los mercados más grandes para el tráfico de personas salidas de Colombia. No obstante, nacionalmente también hay demanda y Bogotá es la ciudad donde más personas llegan en contra de su voluntad.